Es el momento de la verdad para el Pontevedra Club de Fútbol. Ahora sí que, tras seis jornadas sin ganar, ya no hay red y sólo vale sumar de tres en tres si se quiere alcanzar el reto de finalizar la primera fase de la competición en la Segunda División B entre los tres primeros puestos, lo que daría el acceso directo la próxima campaña a la nueva categoría, la Primera RFEF.
Lo sabe la plantilla y el cuerpo técnico granate. Han consumido todos sus comodines, pero han cerrado filas y se siguen aferrando al trabajo realizado para creer que es posible remontar el vuelo. Para ello se antoja decisiva la próxima semana de competición, y es que el Pontevedra afrontará tres partidos en apenas 8 días que pueden hacer cambiar por completo la percepción actual o por el contrario pueden terminar de hundirles.
Los de Jesús Ramos, en ligera línea ascendente de juego en las dos últimas jornadas sin que resultase suficiente para vencer, comenzarán además esa serie de compromisos con una doble cita en Pasarón, donde ya no pueden volar más puntos.
Primero, a golpe de sábado (17.00 horas) para dar más tiempo a preparar el duelo entre semana que viene después, el que visitará el feudo pontevedrés es una de las revelaciones de la temporada, un Zamora que marcha segundo en la tabla con 19 puntos por 14 de los granates, con los mismos partidos disputados.
Después llegará el miércoles día 10 (17.00 horas) también en casa el momento de recuperar el duelo aplazado frente al Guijuelo, último clasificado con 7 puntos pero con tres encuentros menos, y por último el 14 de febrero será turno de visitar el feudo de un Salamanca CF UDS que es noveno con 8 puntos.
Sumar 9 de 9 es la única vía para despejar los fantasmas actuales y seguir vivo en una temporada en el que la sólo tremenda igualdad permite a los pontevedreses depender todavía de sí mismos, claro que con 7 finales por delante sabiendo que cada punto conseguido puede resultar decisivo.
De ahí al final los rivales que esperan el Compostela en casa, Deportivo fuera, Coruxo en Pasarón y de nuevo Guijuelo, esta vez a domicilio.