"Era algo impensable hace un mes", reconoce Saleta Castro, pero su brillante sexto puesto en el Campeonato de Europa de Ironman, en Frankfurt, ha abierto una puerta a la esperanza.
La triatleta pontevedresa se jugará a una sola carta la clasificación para el Mundial de la especialidad, que se disputará en octubre en Kona (Hawaii), y es que los puntos logrados en Alemania ponen a su alcance colocarse entre las 40 mejores del ranking mundial, las que acceden a la prueba profesional más prestigiosa del planeta (35 más las ganadoras de los cinco campeonatos continentales).
Saleta cuenta actualmente con 3.045 puntos en el puesto 51 del ranking, por los 4.215 que marca la triatleta que marcha en la posición 40, la australiana Duke Dimity-Lee. Por ello necesita un podio en Maastritcht (Holanda) el próximo 31 de julio, cita elegida por ella para intentar el asalto a Hawaii y que contará con un nivel competitivo menor al de sus últimas carreras.
"Si hago tercera correría en Dublín un 70.3 en agosto para asegurar los puntos", explicó la deportista a PontevedraViva tras un entrenamiento en la ciudad del Lérez, donde permanecerá hasta el que el próximo lunes 25 ponga rumbo a Holanda.
Lo hará con la moral en todo lo alto, después de un año complicado por los problemas físicos que le obligaron a retirarse de dos pruebas Ironman, en Texas y sobre todo Lanzarote, y que hicieron mucho daño en su confianza. Por suerte después de realizar un test de nutrición y detectar el problema que le atacaba en carrera todo ha vuelto a la normalidad.
A ello se le une la manera de terminar en Frankfurt, realizando el tercer mejor parcial de todas las participantes en el maratón (3:04:54) y rebajando su mejor marca en esta distancia en 10 minutos: "No me esperaba correr así una maratón, aunque sabía que podía hacerlo", explica.
Por todo ello, aunque sabe que es "difícil que en un Ironman todo salga perfecto" y que en 2017 tendrá una nueva oportunidad, Saleta Castro no se rinde y avisa, irá "a por todas" en Maastricht en busca de su sueño. La recompensa bien merece el esfuerzo.