Último partido del maratón en menos de 24 horas para Club Baloncesto Arxil. Después de caer el sábado en una ajustada derrota ante el Celta, las de Pontevedra recibieron este domingo en el CGTD al Ibaizábal, recuperando la jornada que se había suspendido por casos de covid en el equipo rival.
Empezó pasándolo mal el equipo de Mayte Méndez, que se vio obligada a sustituir a María Lago, que tuvo que salir en brazos de la pista al haberse lesionado en la primera jugada del partido. Aún así, el Arxil se repuso y para llegar al final del primer acto con una diferencia de dos puntos a favor de las vascas (13-15).
Llegaron los errores del equipo de verde nada más regresar a la pista. No acertaban de cara a canasta y tampoco en los pases, hasta que apareció Sara Castro para volver a recortar diferencias e impedir que el Ibaizábal se fuera en más puntos.
Ambos equipos se precipitaban en sus ataques, evidencia reflejada en el marcador que escasamente se movió hasta llegar al descanso. Quedaban 9 segundos y el Arxil estaba con un punto por debajo. Mayte Méndez pidió tiempo muerto para aprovechar el ataque de las suyas y encontrar la posibilidad de irse con ventaja al intermedio. Natalia López salió al rescate de las pontevedresas y anotó de dos para poner el 29-27.
El cansancio tras haber jugado dos partidos en menos de 24 horas estaba haciendo daño a ambos conjuntos. El Arxil, al que se le sumaba la ausencia de María Lago, seguía fallando en su búsqueda del aro, viéndose con la necesidad de remontar el 31-35 que había impuesto el Ibaizábal. Paró el cronómetro Mayte Méndez y de nuevo la leonesa Natalia López aprovechaba su efectividad desde la línea de 3 para devolver la confianza a las suyas (34-35).
Parecía no dar con la tecla el equipo local, que se empezó a ver contra las cuerdas cuando su rival seguía estando más acertado y volvía a irse en 6 puntos. Ajustó la presión defensiva el Arxil para reducir diferencias antes de llegar al último cuarto y, gracias a los robos en campo propio y con una Sara Castro en modo anotadora, redujeron a un punto el resultado (44-45).
Quedaba todo por decidir. Otra vez el conjunto vasco ponía en aprietos al Arxil, llegando bien a las ayudas defensivas impidiendo a las locales verse cómodas.
Siguieron consumiéndose los minutos y el daño del Ibaizábal era cada vez mayor. Quedaba un minuto y el marcador lucía 54-61, dejando sin tiempo a un Arxil lleno de altibajos que finalmente terminó cayendo por 55-65.