El fútbol es cuestión de muchas cosas, físicas, técnicas y tácticas, pero por encima de todas ellas prima la actitud con la que un equipo salga al campo, Ese factor, tantas veces mencionado, es el que hace que un conjunto de inferior categoría se le suba con frecuencia a las barbas a otro que está en un escalafón superior.
Y eso fue lo que le sucedió al Pontevedra en A Estrada, donde el Compostela le pasó por encima en poco más de media hora, en un amistoso con dos caras de los granates, que al menos salvaron los muebles en la segunda parte, neutralizando el 0-3 con que se retiraron a los vestuarios al descanso.
La alineación inicial que Luisito hizo saltar al terreno del "Novo Municipal de A Estrada" bien podría ser la de cualquier partido de liga, con ligeras variantes, como la presencia de Santi Canedo en la portería, y una defensa integrada por Adrián, Portela, Capi y Bruno, con Gonzalo y Álex Fernández en el pivote, Miki por la derecha, Jacobo en el enganche, Álex González en la banda izquierda y Mario Barco en punta.
¿Qué pasó entonces para que en sólo 37 minutos el marcador reflejase un rotundo y sonrojante 0-3 favorable al Compostela?, pues que los santiagueses salieron muy serios, con intensidad, disputando cada balón, ante la apatía de los granates, que encajaron uno tras otro los golpes de su rival, sin ser capaces de reaccionar.
El primer gol llegaba muy pronto, a los 15 minutos, por medio de Diego Rey. Recoba conseguía el 0-2 en el minuto 24, y el propio Recoba hacía subir el tercero al marcador con el mejor gol de la tarde, a los 37 minutos, de un gran disparo desde el borde del área.
Los numerosos cambios realizados en la segunda parte sentaron mejor al Pontevedra que al Compostela. Luisito hizo saltar al campo al resto de jugadores de los que disponía, como Edu, Jacobo Trigo, Mouriño, Abel, David Añón, Kevin Presa y Bonilla, además de los canteranos Antonio y Roi, y el partido cambió de color.
Pese a un aviso compostelano, con un disparo a la madera, faceta en la que también se estrellaría el Pontevedra, los granates fueron a más y pasaron a dominar. Abel recortaba distancias en el minuto 61, aprovechando un balón suelto tras el lanzamiento de una falta y Miki metía el Pontevedra de nuevo en el partido al hacer el 2-3 a la salida de un corner.
Quedaban diez minutos para el final y el Pontevedra siguió intentándolo, hasta que con el tiempo cumplido, prácticamente en la última jugada del partido, Mouriño establecía el empate definitivo.
En lo positivo, destacar que la recaudación fue destinada a fines benéficos, en concreto a la "Asociación de Pais de Persoas con Autismo de Centros de Apoio Familiar" (APACAF).