Superado el maratón departidos en el que se convirtió el último mes para la Sociedad Deportiva Teucro, entre Asobal y Copa del Rey, los azules vuelven a la realidad liguera visitando este Viernes Santo (20:30 horas) la pista del Balonmano Benidorm, actual noveno clasificado.
Tras cuatro derrotas consecutivas en la competición regular, pese a la buena imagen por momentos y debido sobre todo a la escasez de efectivos, el Teucro quiere volver a experimentar la sensación de un triunfo que le permita mantenerse tranquilo en la tabla.
"No tenemos agobios, no tenemos urgencias pero el equipo va a seguir buscando en cada partido la victoria, los resultados y los puntos que nos permitan seguir subiendo un poco en la clasificación, mantener la distancia con los equipos que vienen detrás", reconoce Quique Domínguez.
Con los problemas físicos que ha arrastrado en fechas recientes Iván Fernández, la vuelta al equipo de Carlos García alivia un poco la situación provocada por las bajas de varios jugadores importantes del equipo.
Los pontevedreses se enfrentan esta vez a un viejo conocido esta temporada, al que ya superó en el Municipal en liga y al que también eliminó en Copa del Rey tras remontar la eliminatoria en casa en el choque de vuelta, y a esa experiencia se agarra el técnico teucrista para intentar sumar en Benidorm, aunque con todas las precauciones.
"Es una plantilla que cuando están todos es muy completa. Tiene muchísimo oficio y lo ha demostrado en esta segunda vuelta con grandes resultados", explica Domínguez, quien espera cierto ánimo de revancha en un rival que llega a la cita con su equipo al completo.
La expedición teucrista viaja en avión el mismo día del encuentro, y se encontrará en Benidorm con el arbitraje de los asturianos Álvarez Menéndez y Friera Cavada.