"Las prisas por el tema de las elecciones nunca son buenas". Con esta frase ha valorado María Rey, coordinadora de Ciudadanos (C's) en Pontevedra, el proceso por el que el Concello se ha visto obligado a separar la adjudicación de la gestión de las piscinas de Campolongo del proyecto del centro lúdico-deportivo de A Parda y a paralizar este último.
María Rey ha criticado esas "prisas" este miércoles durante un encuentro con presidentes de media docena de asociaciones deportivas de Pontevedra, a los que citó para explicar el programa deportivo de Ciudadanos ya analizar cuestiones como el estado de las instalaciones de la ciudad. Les transmitió que "el deporte tiene que ser para todos", de modo que su partido propone que las subvenciones que se otorguen a los clubs "estén en régimen de igualdad para todos".
Proponen además que el Concello se haga cargo de las licencias y la equipación de los niños de familias en riesgo de exclusión social y que se "potencien" las instalaciones deportivas, sobre todo aquellas en las que se practican deportes minoritarios, pues hay algunas "que todavía no existen en la ciudad".
Rey también considera necesario que se abaraten los costes del uso de las instalaciones deportivas. Parte de la premisa de que "el deporte es fundamental para la educación" y considera que abaratando costes las instalaciones tendrían más clientes.
Según indicó María Rey, la lista completa de Ciudadanos de cara a las elecciones municiales del 24 de mayo está todavía en proceso de aprobación, pero se calcula que esta semana la central del partido en Barcelona les dará su resolución y a partir de ahí empezarán a trabajar. El programa electoral ya lo tienen terminado desde el mes de marzo.
MAREA PONTEVEDRA
También una representación de Marea Pontevedra, compuesta por el candidato a la alcaldía, Luís Rei, y los también candidatos Guillermo Casalderrey y David Carballal, se reunió con el comité de empresa de las Piscinas de Campolongo.
Los representantes de la Marea le piden el gobierno municipal que no tome ninguna decisión al respecto en el tiempo que le queda en funciones, ya que hipotecaría la corporación que deberá gobernar el ayuntamiento tras las elecciones del mes próximo. Su idea es un "plan de rescate de la concesión" de las piscinas que incluya el mantenimiento del empleo y un proyecto (con presupuestos equilibrados y previsión de retorno de las inversiones) para la renovación de unas instalaciones que actualmente quedaron obsoletas.