La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Pontevedra ha impuesto una condena conjunta de 20 años y cuatro meses de prisión a una red de narcotraficantes liderada por Secundino Fernández Fernández. 'Dino', ex socio de Laureano Oubiña, que tardó seis años en sentarse en el banquillo de los acusados. Este retraso en el procedimiento llevó al tribunal a aplicarles a todos la circunstancia atenuante analógica de dilaciones indebidas, de tal forma que se vieron beneficiados de una reducción de la condena.
En la causa, que comenzó a instruir el Juzgado de Instrucción número 1 de Pontevedra en el año 2008, estaban encausadas seis personas, pero solo resultaron condenadas cinco de ellas. El tribunal decidió absolver a la sexta, Alicia L.F. entonces compañera sentimental de 'Dino' Fernández.
Las principales penas recayeron sobre Secundino Fernández Fernández y Andrés Chiquero Clemente, a quienes la sentencia impone cinco años y medio de prisión y el pago de una multa de 104.025 euros. A ambos se les aplicó la agravante de reincidencia. En el caso del supuesto cabecilla, ya había sido condenado por la Audiencia Nacional en 2004 a una pena de cuatro años de prisión por participar junto a Laureano Oubiña en el transporte de un alijo de hachís y recientemente por la Audiencia de Pontevedra a cinco años de prisión por un delito continuado de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico, fallo ratificado por el Tribunal Supremo.
En el caso de otro de los imputados, Eugenio Viñas, el tribunal tiene en cuenta la circunstancia atenuante analógica de confesión, pues cuando fue detenido colaboró con la investigación haciendo aportaciones relevantes para la misma. La condena impuesta asciende a dos años y nueve meses de prisión y 58.800 euros.
A Antonio Fuentes Fernández le imponen cuatro años y cinco meses de prisión y una multa de 69.350 euros y a Marcelino Vidal Outeda, dos años y dos meses de cárcel y 8.000 euros de multa. A este último se le aplica la circunstancia atenuante simple de drogadicción.
Estas penas son inferiores a las que pedía inicialmente el fiscal y también a las que solicitó el representante del Ministerio Público, Pablo Varela, al término del juicio celebrado en octubre en la Audiencia.
Secundino Fernández se venía dedicando a la venta de drogas principalmente en las inmediaciones de la ciudad de Pontevedra, pero también a otros sitios de la geografía española como Málaga o Cádiz. Eugenio Viñas era la persona que se encargaba de almacenar la droga de Dino Fernández en su domicilio y venderla al por menor por su cuenta y encargo. Marcelino Vidal vendía sustancias estupefacientes que le proporcionaba el supuesto líder de la red a cambio de una comisión. Andrés Chiqueiro Clemente vendía en el sur de España mientras que Antonio Fuentes está considerado uno de los clientes.