Todo el equipo de Atención Primaria que trabaja en Marín para atender a las mujeres víctimas de la violencia machista han sido reconocidas este 25N, día internacional de la eliminación de la violencia contras las mujeres, por su esfuerzo y compromiso diario.
Recibieron el Premio Lazo Violeta que entrega cada año el Concello, que quiso poner en valor a los profesionales que integran el área de Atención Sociocomunitaria, con especial mención a los servicios de enfermería, trabajo social y matrona.
"Son una puerta de entrada a las mujeres. A sus dolencias, pero también a sus historias", ha destacado la alcaldesa de Marín, María Ramallo, que ha subrayado la prevención, el trabajo de escucha y la vocación de las especialistas que conforman este equipo.
Todos sus integrantes son "fundamentales" para la detección de conductas que puedan esconder un problema de esta índole, ayudando a las mujeres en su salud y evidenciando los focos de alerta.
Recogieron el premio Teresa del Carmen Gómez Cerquero, jefa del servicio de Atención Primaria; Carmen González Periáñez, coordinadora de enfermería; María Dolores Rodríguez García, matrona; y Fátima Crespo de la Torre, fisioterapeuta.

Su trabajo cotidiano "sirve como ejemplo de que todos los sectores, desde la sanidad hasta la educación, pasando por las administraciones o las fuerzas y cuerpos de seguridad, tenemos un papel que ejercer en la lucha contra la violencia machista", ha reiterado la alcaldesa.
"Tenemos que continuar trabajando conjuntamente para luchar contra esta lacra", ha asegurado Ramallo, que en su intervención ha sostenido que el ejercicio de esta violencia "tiene muchas caras".
La alcaldesa ha reivindicado la necesidad de educar en igualdad en las familias, de sensibilizar a toda la sociedad contra el machismo y, como administración pública, de dotar de recursos de prevención e intervención efectivos contra esta lacra.
Las personas asistentes a este acto institucional recibieron bolsas con una ilustración realizada por María Lapido, presentando diez cuerpos de mujeres adaptados a diferentes espacios y las violencias que allí se producen, incidiendo en las nuevas violencias digitales.
A través de esta digitalización de la violencia, ha añadido la regidora, "se ejerce un control mayor sin necesidad de estar presente, provocando una terrible indefensión en las víctimas, cada vez más jóvenes".