El cáncer no es solo una batalla física. Detrás de cada diagnóstico hay una carga emocional que afecta tanto a pacientes como a sus familias.
En la provincia de Pontevedra, se estima que 3.929 personas diagnosticadas y 1.964 familiares necesitan atención psicológica para afrontar el impacto mental de la enfermedad, según los datos facilitados por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).
Estas cifras, extraídas del Observatorio del Cáncer de la AECC, reflejan una realidad que se extiende a nivel nacional, donde más de 181.000 pacientes y 90.000 familiares enfrentan desafíos similares.
En 2024, la AECC en Pontevedra atendió a 2.216 personas, entre pacientes y familiares, ofreciendo un total de 8.253 intervenciones psicológicas.
Este apoyo, gratuito y especializado, es fundamental para ayudar a quienes atraviesan momentos críticos, desde el impacto del diagnóstico hasta las fases más avanzadas de la enfermedad.
El 30% de los pacientes, según el estudio, desarrolla trastornos psicopatológicos, como ansiedad, estrés o depresión, una cifra tres veces mayor que en la población general.
Estos problemas suelen agudizarse en momentos clave: al recibir el diagnóstico, durante los tratamientos agresivos, en caso de recaída o en las fases finales de la enfermedad.
Para las familias, el impacto también es profundo. Muchos cuidadores y seres queridos experimentan altos niveles de estrés y desgaste emocional, lo que hace que la atención psicológica sea esencial no solo para los pacientes, sino también para quienes los acompañan.
Uno de los recursos más demandados de la AECC es el servicio InfoCáncer (900 100 036), la única línea gratuita en Europa que opera las 24 horas del día, los 365 días del año.
En 2024, este servicio atendió más de 215.000 llamadas, un 11% más que el año anterior. El 64% de estas llamadas fueron de pacientes, mientras que el 36% correspondió a familiares, lo que demuestra la creciente necesidad de apoyo emocional en todos los ámbitos.
La AECC no solo se centra en el tratamiento oncológico, sino que aboga por un modelo de atención integral que incluya la salud mental como parte esencial del cuidado. "El cáncer no es solo una enfermedad física; es una experiencia que afecta a todos los aspectos de la vida", explican desde la asociación.
En Pontevedra, este enfoque se traduce en una amplia gama de servicios gratuitos: atención psicológica especializada, apoyo social, asesoría jurídica y laboral, fisioterapia oncológica, nutrición, logopedia y acompañamiento a través de voluntariado.
Además, la entidad ofrece préstamo de material ortoprotésico y programas de ejercicio físico adaptado para mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Las proyecciones no son alentadoras. Se estima que en 2030 habrá más de 6.725 nuevos casos de cáncer en Pontevedra y 317.000 en toda España.