8M | Llamada a la "revolución" desde la Marcha Mundial das Mulleres "até que todas sexamos libres"

Pontevedra
08 de marzo 2026

Pontevedra fue escenario durante la tarde del domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, de una segunda manifestación feminista convocada por la Marcha Mundial das Mulleres

Manifestación del 8M en Pontevedra convocada por la Marcha Mundial de las Mujeres
Manifestación del 8M en Pontevedra convocada por la Marcha Mundial de las Mujeres / Cristina Saiz

A falta de una, hasta dos veces se ha movilizado el feminismo pontevedrés este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

A las 18.00 horas estaba convocada la segunda y última manifestación de la jornada, en este caso promovida por la Marcha Mundial das Mulleres bajo el lema 'Feminismo é revolución'.

Porque precisamente a eso, a la revolución, llamaba la convocatoria incidiendo en que "o feminismo cuestiona as raíces dun sistema que destrúe a vida".

Ante eso "fronte ao militarismo, ao extractivismo e ao fascismo, defendemos solidariedade entre pobos, bens comúns, corpos libres e unha novo sistema que poña os coidados e a vida no centro", señalaba el manifiesto de una marcha que se celebró en las principales localidades gallegas.

"Queremos vidas dignas. Iso significa garantir traballo digno, vivenda accesible, servizos públicos universais e un sistema público e comunitario de coidados. Os coidados non poden seguir recaendo sobre as mulleres como responsabilidade privada: son un dereito colectivo e unha base fundamental da economía que sostén a vida", aseguraron.

La protesta partió de la Praza da Peregrina para recorrer algunas de las calles del centro de la Boa Vila.

Con una importante participación, las y los presentes recorrieron las calles Benito Corbal, Daniel de la Sota, Cruz Gallástegui, Blanco Porto y de nuevo Benito Corbal hasta regresar al punto de partida, donde se leyó el manifiesto.

La Marcha Mundial das Mulleres apeló a la larga tradición de lucha de las gallegas recordando que "miles de nós sostemos o sistema de coidados neste país", muchas veces en condiciones de gran precariedad, y señaló hacia la crisis de la vivienda, el precio de la energía o el encarecimiento de los alimentos que "golpean con máis forza á clase traballadora e, dentro dela, ás mulleres, que seguimos asumindo maioritariamente o sostemento dos fogares e das redes comunitarias".

Por todo ello y porque "o feminismo é revolución", movilizarse el 8 de marzo tiene más sentido que nunca, y por eso mismo también "seguiremos en marcha até que todas sexamos libres" concluyeron.

Archivado en