8M | Llamada a la "revolución" desde la Marcha Mundial das Mulleres "até que todas sexamos libres"

Pontevedra
08 de marzo 2026

Pontevedra fue escenario durante la tarde del domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, de una segunda manifestación feminista convocada por la Marcha Mundial das Mulleres

Manifestación del 8M en Pontevedra convocada por la Marcha Mundial de las Mujeres

A falta de una, hasta dos veces se ha movilizado el feminismo pontevedrés este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

A las 18.00 horas estaba convocada la segunda y última manifestación de la jornada, en este caso promovida por la Marcha Mundial das Mulleres bajo el lema 'Feminismo é revolución'.

Porque precisamente a eso, a la revolución, llamaba la convocatoria incidiendo en que "o feminismo cuestiona as raíces dun sistema que destrúe a vida".

Ante eso "fronte ao militarismo, ao extractivismo e ao fascismo, defendemos solidariedade entre pobos, bens comúns, corpos libres e unha novo sistema que poña os coidados e a vida no centro", señalaba el manifiesto de una marcha que se celebró en las principales localidades gallegas.

"Queremos vidas dignas. Iso significa garantir traballo digno, vivenda accesible, servizos públicos universais e un sistema público e comunitario de coidados. Os coidados non poden seguir recaendo sobre as mulleres como responsabilidade privada: son un dereito colectivo e unha base fundamental da economía que sostén a vida", aseguraron.

La protesta partió de la Praza da Peregrina para recorrer algunas de las calles del centro de la Boa Vila.

Con una importante participación, las y los presentes recorrieron las calles Benito Corbal, Daniel de la Sota, Cruz Gallástegui, Blanco Porto y de nuevo Benito Corbal hasta regresar al punto de partida, donde se leyó el manifiesto.

La Marcha Mundial das Mulleres apeló a la larga tradición de lucha de las gallegas recordando que "miles de nós sostemos o sistema de coidados neste país", muchas veces en condiciones de gran precariedad, y señaló hacia la crisis de la vivienda, el precio de la energía o el encarecimiento de los alimentos que "golpean con máis forza á clase traballadora e, dentro dela, ás mulleres, que seguimos asumindo maioritariamente o sostemento dos fogares e das redes comunitarias".

Por todo ello y porque "o feminismo é revolución", movilizarse el 8 de marzo tiene más sentido que nunca, y por eso mismo también "seguiremos en marcha até que todas sexamos libres" concluyeron.

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