Por mar y tierra se movilizan en Arousa contra la planta de Altri y la mina de Touro

O Salnés
14 de junio 2026

Más de 300 embarcaciones participan en la protesta por el impacto de ambos proyectos industriales en la cuenca del río Ulla

Manifestación contra Altri en A Illa de Arousa
Manifestación contra Altri en A Illa de Arousa / Greenpeace

Una movilización marítima y terrestre reunió este domingo en A Illa de Arousa a más de 10.000 personas y 300 embarcaciones, según los convocantes, para exigir la paralización definitiva de la fábrica de celulosa de Altri en Palas de Rei y el proyecto minero de Touro-O Pino.

La marcha, convocada por colectivos ecologistas y plataformas sociales, recorrió el trayecto entre la playa de O Vao y el puerto de O Xufre bajo el lema “Por la defensa del Ulla y la ría de Arousa. Re-matemos Altri y la mina de Touro-O Pino”.

Las organizaciones convocantes señalan que las dos iniciativas industriales repercuten directamente en la cuenca del río Ulla, el cual desemboca en la ría de Arousa, afectando al sector pesquero y marisquero.

La portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, asistió a la convocatoria, para pedir el cierre definitivo del proyecto de Altri al entender que la actividad de estas empresas afectaría al empleo y a la sostenibilidad de los recursos naturales de las comarcas vinculadas a la ría.

Ana Pontón na manifestación contra Altri na Illa de Arousa
Ana Pontón en la manifestación contra Altri en A Illa de ArousaGreenpeace

La protesta se produce tres meses después de que la Xunta de Galicia anunciase el inicio del archivo del proyecto de la multinacional Altri/Greenfiber, una decisión ante la cual la compañía presentó alegaciones en la última fase del procedimiento.

El grupo ecologista Greenpeace solicita también a la administración autonómica que deniegue de forma definitiva la autorización ambiental integrada y la concesión de aguas, además de retirar la consideración de Proyecto Industrial Estratégico.

Respecto a la reapertura de la mina de cobre en Touro, O Pino, Arzúa y Vila de Cruces por parte de la sociedad Cobre San Rafael, las plataformas ciudadanas reclaman la desestimación de la solicitud. Este plan extractivo ya recibió una declaración de impacto ambiental negativa en el año 2020 por parte del Ejecutivo gallego, antes de ser catalogado nuevamente como proyecto estratégico.