8M | Pontevedra vuelve salir a la calle: “Somos feministas los 365 días del año”

Pontevedra
08 de marzo 2023

Las calles de Pontevedra se volvieron a llenar este miércoles de sororidad y de feminismo con motivo de principal manifestación del Día Internacional de la Mujer, en la que un millar de de personas, fundamentalmente mujeres, recorrieron las calles del centro para reivindicar la igualdad en una marcha convocada por la Marcha Mundial de las Mujeres

Manifestación del 8M por las calles de Pontevedra 2023
Manifestación del 8M por las calles de Pontevedra 2023 / Mónica Patxot

Las calles de Pontevedra se volvieron a llenar este miércoles de sororidad y de feminismo con motivo de principal manifestación del Día Internacional de la Mujer, en la que un millar de personas recorrieron las calles del centro para reivindicar la igualdad. 

La manifestación, convocada por la Marcha Mundial de las Mujeres, contó con el apoyo de todos los colectivos feministas de la ciudad y también de sindicatos y partidos políticos como BNG, PSOE y Espazo Común, aunque algunas entidades optaron por no llevar su propia pancarta. En todo caso, se dio una muestra de unidad del movimiento feminista y, al término de la cita, desde el escenario, reclamó que "somos feministas los 365 días del año”. Para finalizar, la música de las Tanxugueiras.

Antes, en la plaza de A Ferrería, además de bailar al ritmo de Sés, se leyó un manifiesto reivindicativo centrado en la demanda de mejores servicios públicos para mejorar la vida de las mujeres en el que se realizaron también demandas como "queremos que las mujeres tengamos el derecho a la vida que deseemos".

Desde la organización insistieron en que 2023 no es un año cualquiera, sino que "enfrentamos, a diario, ataques y agresiones a un estado de bienestar que se derriba por momentos", en un contexto en el que, como resultado de las últimas crisis "queda desaparecido el supuesto papel protector del sistema público de servicios sociales y la importancia de los servicios públicos en el sistema capitalista se ve relegada a uno segundo, tercero o cuarto lugar". 

Entre sus reivindicaciones figuran ayudas a las rentas mínimas, una sanidad pública, un sistema educativo público, centros geriátricos o una vida sin violencia.  

"La violencia no cesa en la Galicia. Es la violencia contra las mujeres y niñas en las ciudades, villas y aldeas del país, la violencia contra la población LGBT. Vivimos agresiones físicas, acoso sexual en el trabajo, somos asesinadas. La causa de esta violencia es la desigualdad y el machismo creciente en la sociedad e impregnado en este sistema, en la que las mujeres no tenemos cabida", señalan. 

El fin de la violencia machista, "una vida libre y autonomía de las mujeres sobre nuestros cuerpos y sexualidades", que "nuestros derechos sexuales y reproductivos garantizados", "derechos, empleos, salarios y pensiones dignas" y un sistema público de protección para el desempleo con cobertura de las necesidades básicas como vivienda, alimentación y suministros son otras de sus demandas. 

Además, denuncian que las mujeres "somos las grandes víctimas de estas políticas no-sociales" y, cuando fallan los servicios públicos, "debemos reducir la jornada de trabajo o mismo renunciar a tener una vida laboral para desarrollar los cuidados que los gobiernos no garantizan".

Alertan de que en el actual sistema "no tenemos la posibilidad de tener una vida digna, con derechos y libres de violencia" e insisten en que "solo el feminismo y la clase trabajadora unida, organizada y en la calle podemos poner fin a un sistema de miseria y retroceso".

El Colectivo Feminista de Pontevedra, que secundó la manifestación, optó por difundir, a través de sus redes sociales, un manifiesto paralelo con sus reivindicaciones y señalaron que salieron a la calle "para reivindicar que no todos los derechos están alcanzados, que la igualdad sigue siendo en gran parte una utopía".

Así, insisten en que "por mucho que nos intenten convencer, las mujeres del país siguen viviendo en desigualdad respeto de los hombres" y hablan de brecha salarial, del "racismo" y el "clasismo" que sufran las mujeres migradas, del papel de las mujeres en los cuidados de niños y mayores y de situaciones discriminatorios como "no puede ser que tengamos que seguir soportando en entrevistas de trabajo preguntas personales referidas nuestra vida reproductiva o sentimental cuando es ilegal".

También hicieron mención a que optaron por salir la calle unidas "por los derechos de todas, porque los derechos, compañeras, cuesta mucho alcanzarlos y muy poco arrancarlos".

Bajo el lema "unidas, diversas y combativas", explicaron que "somos diversas porque la desigualdad tenemos que combatirlas todas, las mujeres precarizadas, las mujeres migradas, las mujeres trans, las mujeres prostituidas, las mujeres que trabajan fuera y dentro de la casa..." y que "somos combativas porque ante los ataques de la ultraderecha y la derecha del país que se empeñan en arrebatarnos el alcanzado solo podemos decir que rebelión y desobediencia contra su violencia".