La recuperación tras un ictus es muy variable en función del caso. Tal y como explica la doctora Beatriz Balsa Mosquera, médico rehabilitadora y coordinadora de la Unidad de Neurorrehabilitación del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez de Pontevedra, "el 90% de la recuperación se produce durante los tres primeros meses". Por ello, la unidad trabaja con un modelo de atención intensiva y precoz, orientado a maximizar la funcionalidad del paciente desde las fases más tempranas del proceso rehabilitador.
Las secuelas derivadas de un accidente cerebrovascular son variables. Las más comunes afectan a la movilidad, al equilibrio o a la capacidad de manipular objetos. También pueden presentarse trastornos del habla, dificultades para tragar, alteraciones cognitivas como problemas de memoria o atención, y síntomas emocionales.
"Tenemos que saber que el ictus es la primera causa de discapacidad de origen neurológico en el adulto, la segunda causa de demencia y la segunda causa de muerte en España, después de la cardiopatía isquémica", subraya la doctora Balsa. De hecho, el 50% de los pacientes desarrolla una discapacidad funcional moderada, y un 16%, una discapacidad severa permanente. "En la Unidad de Daño Cerebral del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez trabajamos de una forma intensiva y precoz según la evidencia clínica, con el objetivo de minimizar al máximo estas secuelas tan discapacitantes", añade.

Para abordar esta complejidad, la unidad desarrolla su trabajo a través de cuatro áreas terapéuticas complementarias que actúan de forma coordinada. En el área de fisioterapia se centra la mejora de la movilidad, la fuerza, la coordinación, el equilibrio y la capacidad de marcha, incorporando tecnologías como el sistema robótico Lokomat, que permite intensificar los tratamientos de rehabilitación. La terapia ocupacional, por su parte, se enfoca en la sensibilidad y la destreza de los miembros superiores, fomentando la autonomía en actividades básicas del día a día. La logopedia aborda los trastornos de la deglución, del habla y de la comunicación, mientras que el área de neuropsicología trabaja tanto las funciones cognitivas (memoria, atención, razonamiento) como los aspectos emocionales que pueden verse alterados tras un ictus.
APOYO SOCIAL Y CONTINUIDAD FUERA DEL HOSPITAL
Además del abordaje clínico, la unidad trabaja con el paciente y su entorno familiar para garantizar una continuidad asistencial estructurada al alta. Según explica Nataly Iglesias, trabajadora social de la unidad, se orienta al paciente sobre los recursos disponibles en su zona de residencia, desde centros ambulatorios y asociaciones de personas con daño cerebral, hasta servicios públicos de apoyo.
"Desde el ingreso gestionamos también el reconocimiento de la discapacidad y la dependencia, lo que abre la puerta a prestaciones y recursos adaptados a las nuevas necesidades del paciente", apunta Iglesias.

La ubicación de la unidad dentro del hospital facilita la atención integral, ya que permite el acceso rápido a otras especialidades médicas, pruebas diagnósticas y servicios complementarios, evitando desplazamientos y acortando tiempos. "Todo es positivo en nuestra integración como equipo y la repercusión que tiene en el paciente", añade.
En definitiva, la Unidad de Neurorrehabilitación de Quirónsalud en Pontevedra se ha convertido en un recurso esencial en el abordaje del ictus, ofreciendo una intervención especializada que combina tecnología, atención personalizada y una visión global del proceso rehabilitador.

RECUPERAR LA AUTONOMÍA
El trabajo diario de la Unidad de Neurorrehabilitación se sustenta en una combinación de tratamiento intensivo, alta especialización profesional, tecnología aplicada a la recuperación y acompañamiento emocional y social.
Uno de los casos recientes es el de Carlos, un paciente de Ourense que ingresó con importantes limitaciones físicas y cognitivas, y que ha conseguido recuperar gran parte de su autonomía. "Tras un duro proceso de rehabilitación hospitalaria Carlos ha ganado autonomía personal siendo capaz de desplazarse por sí mismo y de retornar a su domicilio precisando menos ayuda que al inicio de su proceso", destaca la doctora Balsa.
La experiencia de Carlos es solo una muestra del trabajo diario de esta unidad, que ha consolidado en solo un año su papel como centro de neurorrehabilitación en la provincia de Pontevedra.
SOBRE QUIRÓNSALUD
Quirónsalud es el grupo de salud líder en España y, junto con su matriz Fresenius-Helios, también en Europa. Además de su actividad en España, Quirónsalud está también presente en Latinoamérica. Conjuntamente, cuenta con más de 50.000 profesionales en más de 180 centros sanitarios, entre los que se encuentran 57 hospitales con más de 8.000 camas hospitalarias. Dispone de la tecnología más avanzada y de un gran equipo de profesionales altamente especializado y de prestigio internacional. Entre sus centros, se encuentran el Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, Centro Médico Teknon, Ruber Internacional, Hospital Universitario Quirónsalud Madrid, Hospital Quirónsalud Barcelona, Hospital Universitari Dexeus, Policlínica Gipuzkoa, Hospital Universitari General de Catalunya, Hospital Quirónsalud Sagrado Corazón, etc.
El Grupo trabaja en la promoción de la docencia (diez de sus hospitales son universitarios) y la investigación médico-científica (cuenta con el Instituto de Investigación Sanitaria de la FJD, acreditado por la Secretaría de Estado de Investigación, Desarrollo e Innovación).
Asimismo, su servicio asistencial está organizado en unidades y redes transversales que permiten optimizar la experiencia acumulada en los distintos centros y la traslación clínica de sus investigaciones. Actualmente, Quirónsalud está desarrollando multitud de proyectos de investigación en toda España y muchos de sus centros realizan en este ámbito una labor puntera, siendo pioneros en diferentes especialidades como oncología, cardiología, endocrinología, ginecología y neurología, entre otras.