El acusado por el crimen de Salceda, Florian Rama, ha defendido su inocencia y ha asegurado que no recuerda haberse cruzado con la víctima en algún momento.
Rama, que ha cerrado la vista oral antes de las conclusiones de las partes, ha asegurado a preguntas del fiscal que "no tuve la ocasión" de declarar antes que era inocente, ya que sus anteriores abogados -el actual es el tercero- se lo desaconsejaron.
Ha explicado que en el año 2019, cuando se produjo el asesinato de Soufian Mraha, un joven de 24 años a las puertas de un local de copas, él vivía en Vigo, pero frecuentaba la localidad de Salceda de Caselas por su trabajo en la exportación de piedra.
En todo caso, ha reiterado que desconoce si la noche del crimen estuvo allí, ya que ha afirmado que "pudo estar", debido a sus habituales visitas, pero que no lo recuerda.
Ante el tribunal ha insistido que él no tuvo ninguna pelea con nadie en Salceda, que no conoce a ninguno de los testigos, ni tampoco se reconoce en las fotos que se hicieron dentro del local de copas en el que, según los testigos, se encontró con la víctima.
"Nunca tuve problemas con nadie", ha sentenciado.
Por su parte, ha negado que huyera de España tras el cometer el crimen, ya que ha afirmado que se fue de Vigo a Almería y, posteriormente a Albania, para buscar trabajo, acabando en el Reino Unido por el mismo motivo.
Los peritos de criminalística que testificaron antes que él corroboraron que había un "alto grado" de coincidencia entre el ADN del acusado y el que se halló en las muestras de sangre que había en una calle próxima al lugar en el que Soufian Mraha fue acuchillado.
A este respecto, Florian Rama ha alegado que, debido a su trabajo con piedra en la construcción, "me pude haber cortado" y dejar sangre en la vía pública, pero ha reiterado que no se acuerda de haber perseguido a nadie aquella noche.
A lo largo de esta segunda jornada del juicio, por la sala de vistas de la Audiencia de Pontevedra han pasado más de una decena de agentes de la Guardia Civil y expertos que participaron en la investigación del crimen.
Han sostenido, entre otras cosas, que la víctima sufrió un ataque "brutal" al recibir tres cuchilladas, dos de ellas por la espalda y una tercera en el corazón, que le mató.
No tenía ninguna herida defensiva, por lo que los forenses entienden que fue atacado por sorpresa y sin posibilidad de evitarlo.
El jurado se reunirá este miércoles para comenzar con las deliberaciones.