La oleada de crematorios que despertó, allá por 2012, una gran indignación vecinal en Pontevedra se ha quedado finalmente en agua de borrajas. Los dos proyectos más cuestionados, el crematorio de San Mauro y el tanatorio de Arzobispo Malvar, ya son historia.
Los servicios urbanísticos del Concello han denegado definitivamente la licencia solicitada en su día por Funespaña para construir un crematorio anexo al cementerio de San Mauro.
La portavoz del gobierno municipal, Anabel Gulías, ha explicado que esta decisión está motivada porque tras solicitarle a la compañía una serie de documentación, entre ella el proyecto de urbanización, Funespaña jamás remitió nada.
"Os interesados nunca fixeron trámite algún para iniciar ese proxecto", ha sostenido Gulías.
El tanatorio previsto entre las calles Arzobispo Malvar y Avenida de Uruguay, por su parte, ha visto como su licencia ha caducado.
Desde su concesión, las promotoras tampoco realizaron ningún trámite administrativo ante el Concello, por lo que todos los plazos recogidos en dicho permiso han vencido.