Agosto ya no tiene amarres libres en el puerto deportivo de Sanxenxo

Sanxenxo
13 de febrero 2026

Todo apunta a que el verano volverá a vivirse a pleno rendimiento en los pantalanes de Sanxenxo, donde la temporada alta empieza, cada año, un poco antes

Flota internacional de la clase 6 metros de vela amarrada en el puerto de Sanxenxo
Flota internacional de la clase 6 metros de vela amarrada en el puerto de Sanxenxo / María Muiña / Xacobeo 6mR Europeans

El verano aún queda lejos en el calendario, pero el Puerto Deportivo Juan Carlos I ya colgó el cartel de completo para agosto.

Solo tres días después de abrirse el plazo de reservas, no queda ni un amarre libre para el mes estrella de la temporada estival.

La elevada demanda ha llevado a la sociedad municipal Nauta Sanxenxo a activar una lista de espera ante el aluvión de solicitudes.

Al menos una quincena de los titulares de las reservas proceden del territorio nacional, confirmando el tirón que mantiene la dársena sanxenxina entre los navegantes españoles.

Quienes todavía estén planificando sus vacaciones marítimas están a tiempo de encontrar hueco en julio, mes para el que aún quedan amarres disponibles, así como plazas para motos de agua.

El puerto deportivo Juan Carlos I no es pequeño precisamente. Con una superficie concesional de 123.222 metros cuadrados, dispone de una lámina de agua de 90.000 metros cuadrados y 450 puntos de amarre que van desde los 8 hasta los 45 metros de eslora. A los alquileres estivales y anuales se suman concesiones y amarres de tránsito, lo que convierte a la instalación en un enclave estratégico en plena ría.

La infraestructura se completa con una bocana de 50 metros y un calado de entre 5 y 8 metros, además de servicios como travel-lift, wifi en pantalanes, recogida selectiva de residuos, vigilancia 24 horas y acceso restringido. A ello se añaden 3.000 metros cuadrados de espacio comercial y 380 plazas de aparcamiento.

Con agosto ya cerrado a mediados de febrero, todo apunta a que el verano volverá a vivirse a pleno rendimiento en los pantalanes de Sanxenxo, donde la temporada alta empieza, cada año, un poco antes.