Con motivo del Día Internacional del Riñón, la Asociación de Lucha Contra las Enfermedades del Riñón, ALCER Pontevedra, ofreció un espacio con mesas informativas en el Hospital Provincial.
La presidenta de ALCER en Pontevedra, Nuria Cruz, orientó sobre el creciente impacto de esta enfermedad y de la necesidad de concienciación social y apoyo a los pacientes.
En la provincia de Pontevedra se calcula que alrededor de 700 personas conviven con esta enfermedad. Esta cifra, según afirma Nuria Cruz, está muy relacionada con los hábitos de vida.
Entre las principales causas indica la obesidad, el tabaquismo, la vida sedentaria y la diabetes, resaltando que aproximadamente el 50% de las áreas de diálisis son como consecuencia diabetes.
El diagnóstico supone una carga emocional para muchas personas. La presidenta de la asociación explica que alrededor de un 37% de los pacientes cae en depresión tras conocer que padecen la enfermedad, mayormente porque se trata de una patología crónica que tiene un tratamiento complicado.
Entre las opciones terapéuticas se encuentra la diálisis domiciliaria diaria o acudir al hospital varias veces por semana.
La asociación ofrece asesoramiento de un trabajo social, nutricionista, psicóloga y terapeuta ocupacional, recursos que "a veces en la sanidad hay listas de espera largas" afirmo Cruz , y los pacientes necesitan asesoramiento para adaptarse a la nueva situación que afrontan.
Además, la entidad desarrolla acciones de sensibilización durante todo el año. En el Día Internacional instalarón mesas informativas en Pontevedra, Vilagarcía y Vigo, con la finalidad de prevenir e informar a la población sobre la enfermedad y la importancia de cuidarse.
Uno de los mayores retos para los pacientes es mantener su vida cotidiana pese a las limitaciones de la enfermedad. Desde la asociación insisten en una idea clave: "Adecuar el tratamiento a tu vida, no tu vida al tratamiento".
Por ello, Nuria Cruz insiste a la población que preste más atención a la salud renal, incluso en revisiones rutinarias. "Cuando hagáis analíticas, preguntad cómo están vuestros riñones", recomienda.
También recalca la importancia de la donación de órganos, sangre y médula. Para quienes esperan un trasplante, la llamada que anuncia un órgano compatible tiene una carga emocional enorme. "El día que llaman, lloras de felicidad por otra persona" señala Nuria Cruz.