Integrantes de la asociación Amizade mostraron el viernes 31 su solidaridad con Cristian, un joven que se desplaza en silla de ruedas. Quería viajar hasta Oviedo y se quedaba en tierra debido a que la empresa Alsa incumplió con lo establecido en su web y no le ofreció opciones de transporte para personas con movilidad reducida.
Ante esta situación, durante más de media hora, un grupo de familiares de Cristian y de socios de Amizade se situaban tras el autobús impidiendo la salida.
Esta protesta ya ha dado sus frutos. La empresa Alsa ha comunicado a los responsables de la asociación su compromiso de conseguir que la ruta en autobús entre Pontevedra y Oviedo esté adaptada para personas con discapacidad en un plazo de dos semanas.
Los responsables de Amizade afirman que estarán pendientes del cumplimiento de esta empresa de autobuses. El presidente Paulo Fontán señala que, en todo caso, la ruta solo contará con vehículo adaptado en unos horarios concretos. De esta forma señalan que sigue existiendo discriminación hacia las personas con movilidad reducida.
Desde este colectivo hacen un llamamiento a las diferentes administraciones públicas para que se garantice la igualdad de oportunidades de todas las personas y se cumpla con la legislación en materia de accesibilidad.