Amenazas, actos vandálicos y suciedad: el día a día de los vecinos de un inmueble de la Avenida de Vigo

Pontevedra
13 de enero 2022

Propietarios de un bloque de viviendas que linda con el IES Frei Martín Sarmiento denuncian los problemas de convivencia con los que conviven desde hace años derivados la falta de civismo de un grupo de jóvenes que se reúne en la galería de acceso a los pisos

"Esto no lo aguantamos más", es el grito de auxilio de una de las propietarias de un piso en la Avenida de Vigo que llevan años soportando problemas de convivencia que se han intensificado en los últimos meses. Grupos de jóvenes se concentran en la galería,  que conecta esta calle con la Praza de Ponte Boleira y que sirve de acceso a los portales de dos bloques de viviendas, para pasar el recreo y como centro de reunión los fines de semana. Sin embargo, la situación ha pasado de castaño a oscuro. "Hacen las de Dios allí", denuncia esta propietaria harta de convivir con pintadas, restos de comida, bebidas y hasta preservativos.

Pero la gota que ha colmado el vaso de la paciencia de los afectados llegó con la pandemia. Algunos de los jóvenes, entre ellos menores de edad escolarizados en el colindante instituto Frei Martín Sarmiento, incumplen las restricciones sanitarias en lo referente al uso de mascarilla. Y cuando alguno de los vecinos les recordó la obligación de tenerla puesta, llegaron a producirse momentos de tensión, amenazas e incluso intentos de agresión. "Nosotros no tenemos por qué vivir con miedo, mis hijos pequeños no quieren pasar por allí", remarca la vecina. 

La situación no genera solo problemas de convivencia y seguridad. Son los propios propietarios los que tienen que correr con los gastos de limpieza de las pintadas y orines con los que amanecen a menudo porque se encuentran en una propiedad privada.

Con el objetivo de encontrar una solución se han puesto en contacto en reiteradas ocasiones con la dirección del IES Frei Martín Sarmiento, que no puede controlar a sus alumnos fuera del horario lectivo ni impedirle salir a los mayores de edad a la hora del recreo. Tampoco la Policía Local llegó a intervenir a pesar de las numerosas llamadas de los afectados. "Por eso decidimos hacer una denuncia pública, a ver si así podemos solucionarlo", explica la residente por qué han acudido a los medios de comunicación.

La única solución viable que ven los los propetarios de este inmueble es la de instalar una cerradura en la galería para que solo se pueda acceder a ella con llave. Sin embargo, asegura la afectada que los vecinos del edificio con fachada a Ponte Boleira rechazan esta solución esgrimiendo su derecho a paso por la galería. Por tanto, seguirán condenados a lidiar a diario con esta situación hasta conseguir el cierre de la galería o que los jóvenes que establecieron allí su punto de reunión actúen como personas civilizadas.