La asociación Amizade, entidad pontevedresa que trabaja por la inclusión de las personas con discapacidad, mantuvo este lunes una reunión con el alcalde de Poio para exigir mejoras urgentes de accesibilidad en el Pazo Besada, sede de los servicios sociales municipales.
Entre las principales deficiencias detectadas, la entidad señala la inexistencia de plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida y diversos problemas estructurales que dificultan el acceso al edificio.
Destaca especialmente, según alertan, el pavimento rugoso e inestable, una rampa lateral en mal estado, zonas resbaladizas con verdín y una puerta de acceso que no permite su apertura de forma autónoma desde el exterior.
"Es una situación que constituye una clara discriminación", subrayan desde Amizade, que propone que las futuras mejoras cuenten con el asesoramiento técnico especializado, bien a través de la propia asociación o de COGAMI.
El regidor municipal Ángel Moldes mantuvo un encuentro para tratar este tema con Paulo Fontán, presidente del colectivo.
El alcalde reconoció las carencias expuestas y se comprometió a trabajar conjuntamente con la asociación para solucionar estas deficiencias.
Durante la reunión también se abordaron otras demandas previas sobre mejoras de accesibilidad en diferentes puntos del concello que aún están pendientes de resolver.
Amizade valora positivamente la disposición del alcalde, pero anuncia que permanecerá vigilante para que los compromisos adquiridos se materialicen en acciones concretas.