Continúan las discrepancias entre la Xunta de Galicia y el Concello de Ponte Caldelas sobre el uso que se dará a la Casa da Quintán. La propuesta inicial por parte de la administración autonómica era reabrir estas instalaciones y convertirlas en un centro de menores tutelados.
A esa iniciativa, el gobierno local quiso añadir la instalación en las mismas dependencias de un centro de día para personas mayores, creando un espacio intergeneracional. La Xunta manifestó que rechazaba esta propuesta porque ningún centro intergeneracional combina atención a menores tutelados con atención a mayores.
El alcalde Andrés Díaz considera que esa decisión por parte de la Xunta responde a cuestiones vagas, entre las que señala la falta de un ascensor. Una afirmación que el regidor entiende que demuestra que no han estudiado la propuesta ni conocen la instalación porque el edificio cuenta con un elevador.
El Concello de Ponte Caldelas aclara, a través de un comunicado, que no se niega a una utilización social de la Casa da Quintán para acoger a menores tutelados. Sin embargo, el alcalde informa al vecindario de que "hubo problemas de violencia y adiciones en el centro de menores tutelados del Príncipe Felipe" en Pontevedra.