Anduxía alerta sobre la dispersión de contaminantes y fallos técnicos en el proyecto de dragado del Lérez

Bueu
25 de marzo 2026
Actualizada: 19:45

La asociación ecologista de Bueu presenta alegatos al Estudio de Impacto Ambiental por considerar insuficientes las catas y detectar riesgos para el Parque Nacional de las Illas Atlánticas

Club Naval de Pontevedra en el río Lérez
Club Naval de Pontevedra en el río Lérez

El colectivo ecologista Anduxía, con sede en Bueu, formalizó una serie de alegaciones contra el proyecto de dragado del río Lérez y su Estudio de Impacto Ambiental (EIA).

La organización señala que la intervención supone un riesgo de contaminación para los ecosistemas marinos de la ría de Arousa, donde está previsto depositar los áridos del Lérez.

Se basan en deficiencias técnicas en la toma de muestras y en el análisis de la estabilidad de los sedimentos ya depositados en puntos de vertido anteriores.

Esta postura constituye la tercera comunicación oficial que la asociación dirige a Portos de Galicia y a la Dirección Xeral da Costa e o Mar, tras los escritos remitidos en los años 2019 y 2025 sobre este mismo proceso.

En el documento de alegaciones, Anduxía indica que los análisis del Centro de Investigacións Submariñas (CIS) realizados en 2009 para Portos de Galicia ya detectaron niveles de mercurio que la asociación vincula con la actividad industrial histórica en el relleno de Lourizán.

Según el colectivo, los datos oficiales actuales diluyen estos registros al realizar medias aritméticas que no reflejan los puntos de mayor concentración.

La asociación sostiene que el material que se pretende extraer no es inocuo, basándose en el hecho de que se descartó su uso para la regeneración de bancos marisqueros. También denuncian que la caracterización de los sedimentos incumple la normativa y exponen que:

  • En zonas con una cota de dragado de -3,5 metros, la totalidad de las muestras fueron superficiales.

  • En las cotas de -3 metros, el 72 % de las muestras no representan la profundidad total del volumen a extraer.

  • El estudio no incluye análisis de metilmercurio (MMHg), una neurotoxina cuya presencia podría modificar la clasificación de los materiales y la necesidad de su confinamiento.

Uno de los puntos centrales de las alegaciones se centra en el análisis del punto de vertido E/8, situado entre las islas de Ons y Sálvora.

Según los informes del CEDEX y otros organismos citados por Anduxía, de los más de 3,5 millones de metros cúbicos vertidos en esa zona hasta el momento, solo permanecen en el fondo 1,9 millones.

Esto supone que un 46 % del material fue dispersado por las corrientes marinas. El informe de 2024 de Aquatica indica un cambio en la composición del fondo en esa zona, que pasó de ser de arenas finas en 2016 a arenas gruesas en la actualidad.

Para el colectivo ecologista, este dato prueba una "fuga" de lodos y sedimentos finos que se esparcen por el entorno del Parque Nacional das Illas Atlánticas, situado a seis millas náuticas del punto de vertido.

La asociación cuestiona la necesidad de la obra, que tiene como objetivo mejorar el calado del porto das Corbaceiras y del Club Náutico de Pontevedra.

Anduxía describe estas instalaciones como puertos de "escasa" actividad que no justifican los riesgos ambientales ni la inversión económica prevista.

Finalmente, advierten de que el proyecto no concreta el alcance geográfico ni la duración de las prohibiciones temporales para la pesca y el marisqueo que la obra llevaría aparejadas.

Por estos motivos, el colectivo solicita un informe desfavorable al proyecto por ser incompatible con la protección del medio marino; la revisión integral del EIA y el descarte definitivo del vertido de materiales en el mar; y la gestión de los sedimentos extraídos en tierra firme para garantizar su inmovilización.