Si es usted una persona mayor o si tiene alguna cerca, convendría que tuviese en cuenta algunos consejos básicos de seguridad para prevenir ser víctima de un delito o, en caso de que ya se haya producido, minimizar las consecuencias. Algunos de ellos aparecen recogidos en esta información y pueden resumirse en dos líneas básicas, "sean precavidos y denuncien".
Así se lo trasladó este jueves el teniente de la Guardia Civil de Pontevedra Roberto Prado Fontán a una veintena de personas de edad avanzada de A Lama que se acercaron a la charla organizada en la Casa do Pobo en el marco del denominado Plan Mayor de Seguridad, que promueve el Ministerio del Interior dirigido a la prevención y mejora de la seguridad de las personas mayores y que en el rural de la comarca asume la compañía de la Guardia Civil de Pontevedra.
El teniente ya ha dado charlas de similar contenido en localidades como Poio, Ponte Caldelas, Cerdedo-Cotobade, Vilaboa o los municipios de O Morrazo y valora que, en general, el resultado es positivo, con una implicación elevada de las personas mayores participantes y mucho feedback, que les permite testar la sensación de seguridad que tienen las personas mayores de los distintos puntos geográficos cuya seguridad corresponde a la Guardia Civil. En A Lama no ha sido diferente.
La charla de este jueves tuvo dos ejes centrales en torno a dos tipologías de delitos de los que las personas mayores tienen más probabilidades estadísticas de convertirse en víctimas: los robos, hurtos y estafas por un lado y el maltrato por otro, ya sea "físico; psíquico, sobre todo, por parte de familiares; o económico".
En relación con el maltrato, el consejo que les trasladó el teniente Fontán es "que lo denuncien, que acudan a lo servicios sociales o al cuartel sin ningún tipo de temor". En los últimos tiempos se ha generalizado este tipo de comportamiento por parte de familiares que convierten a sus mayores en "el chivo espiatorio de todo lo que pasa" y, de cara a erradicarlo, el Plan Mayor insiste mucho en trasladar que "no hay por qué estar en una situación de maltrato o incluso en una situación de desamparo cuando no los llevan al médico".
En cuanto a los hurtos, robos y estafas, suelen ser los delitos más frecuentes que sufren las personas mayores. En la zona de A Lama no se ha detectado una especial incidencia, pero el Plan Mayor tienen fines fundamentalmente preventivos, de modo que en esta charla se le exponen casos reales de delitos sufridos por otras personas mayores para aumentar su conciencia de que tomen todas las precauciones posibles y explicarles cómo actuar.
En las zonas del rural suelen ser habituales las estafas telefónicas o las del falso instalador o revisor de la luz y el gas, de modo que el teniente Fontán les recomendó "que sean desconfiados" ante cualquier persona desconocida que llame a su puerta o le telefonee. También suelen producirse robos aprovechando que la casa está temporalmente deshabitada y, en ese punto, el consejo pasa por dejar una ventana semiabierta, una luz encendida o un temporizador y pedir a alguien que le vacíe el buzón regularmente. Además de cerrar siempre muy bien la puerta, por supuesto.
En A Lama, como en otras muchas localidades, suele resultar habitual la asistencia a ferias, en las que el consejo pasa por tener cuidado y desconfiar si se le acerca un desconocido o le abraza como si le conociese, tiene muchas posibilidades de estar a punto de convertirse en la nueva víctima del denominado "hurto del abrazo".
A la hora de ir al banco también conviene ser precavido. No se debe ir los días de mayor afluencia ni siempre el mismo día y tampoco llevar mucho dinero encima y, mucho menos, todo junto en el mismo lugar. Al respecto, uno de los asistentes trasladó al teniente Fontán que él suele llevarlo guardado en los calcetines, a lo que la respuesta es siempre la misma: "cada uno utiliza el método que quiere, si le va bien, pero, sobre todo, que sean precavidos".