Un vecino de Ponte Caldelas está siendo investigado por la Guardia Civil como presunto responsable de la muerte de varios perros, algunos de ellos con brutales signos de violencia, que han aparecido en un monte del municipio.
Según ha informado el instituto armado, este hombre es el propietario de un cercado compuesto de varios galpones construidos de forma muy precaria a base de paneles y verjas metálicas y en su interior hallaron varios perros que presentaban una extrema delgadez.
Los agentes del Seprona comprobaron que en esas instalaciones habitaban diez perros de diferentes razas y tamaños, cuatro de ellos sueltos y el resto atados con cadenas en los distintos galpones, todos ellos sin chip de identificación y con evidentes síntomas de desnutrición.
Los animales, según la Guardia Civil, se encontraban en unas condiciones higiénico-sanitarias deplorables, sin agua ni comida a la vista. Por su parte, las construcciones donde se cobijaban tenían elementos cortantes y punzantes al alcance los mismos y el suelo estaba convertido en un barrizal lleno de excrementos.
Tanto en el interior como en el exterior de la parcela, el Seprona localizó numerosos huesos esparcidos por el suelo, entre ellos cinco cráneos. Se encontraron también los cadáveres de dos perros que, a tenor de la necropsia que se les realizó, uno de ellos presentaba una brecha abierta en el cráneo.
Dentro del cercado, los agentes hallaron, además, un caballo y cuatro ovejas, una de ellas muerta. Todos estos animales, al igual que los perros carecían de los preceptivos distintivos de identificación. La oveja muerta, según la versión del propietario, la había dejado en el cercado para que la comieran los perros.
Ante esta situación, la Guardia Civil solicitó el apoyo de los servicios municipales y del equipo veterinario del Centro de Acollida e Protección de Animais (CAAN) que, de forma cautelar, se hicieron cargo de los perros.
A la vista de las pésimas circunstancias higiénico sanitarias de la estancia donde se encontraron los animales, su estado de inanición y la evidencias de que más de uno había sido sacrificado de forma violenta, el Seprona citó a esta persona en calidad de investigado como supuesto autor de un delito de maltrato animal.
Además de entregar estas diligencias en el juzgado de guardia de Pontevedra, la Guardia Civil también ha denunciado a este vecino de Ponte Caldelas por una serie de infracciones en materia de sanidad animal, medio ambiente y gestión de residuos, que serán resueltas por vía administrativa en los órganos competentes de la Xunta de Galicia.