Aprobada por unanimidad la reurbanización de la PO-308 en la zona de A Barca

Poio
28 de mayo 2025

El proyecto supondrá una actuación con una inversión de 1,7 millones de euros. En el pleno de Poio el debate se centró en las críticas por parte de la oposición del grupo del BNG al temer un "incremento brutal" del recibo del agua

Accidente en la PO-308 en el entorno del Puente de A Barca
Accidente en la PO-308 en el entorno del Puente de A Barca / Policía Local de Poio - Archivo

El pleno del Concello de Poio aprobó ayer por unanimidad el proyecto de reurbanización de la PO-308 en la zona de A Barca, una actuación que supondrá una inversión de 1,7 millones de euros para transformar la entrada al municipio.

El alcalde, Ángel Moldes, destacó que esta primera fase de la humanización, que abarca desde A Ponte da Barca hasta el punto kilométrico 0+480 en O Casal de Ferreirós, comenzará a ejecutarse tras el paso de La Vuelta por Poio en septiembre.

"É un proxecto do que estamos moi orgullosos, tanto pola súa calidade como pola transformación que vai supoñer para San Salvador. É un investimento moi importante e necesario para unha das zonas urbanas máis transitadas de Galicia", defendió Moldes durante la sesión plenaria del mes de mayo celebrada este martes.

El acuerdo plenario incluyó la aprobación del proyecto junto con los pliegos que rigen la licitación y documentos anexos, disponiendo la apertura del procedimiento abierto simplificado con tramitación ordinaria una vez se publique el anuncio en el Perfil del Contratante del Concello en los próximos días.

La financiación se realizará de forma plurianual, destinando el 26% del presupuesto (458.616,65 euros) este año y el 73% restante (1,3 millones) en 2026.

El punto más polémico de la sesión fue la aprobación de la estructura de costes y la ordenanza reguladora de la prestación del servicio de agua, pasos previos a la licitación del nuevo contrato que incluye inversiones superiores a los 15 millones de euros.

Para elaborar la estructura de costes, el Concello solicitó propuestas a ocho operadores del sector (la ley exige un mínimo de cinco). El documento establece la base económica del futuro contrato, incluyendo gastos de personal, mantenimiento y conservación de la red, controles de calidad del agua, compra del agua, gestión de residuos, energía eléctrica y otros costes, así como las inversiones previstas para ampliar la red.

Según el gobierno local, el nuevo modelo tarifario supondrá una reducción en las cuotas fijas para usos domésticos (de 8,38 a 7,43 euros para abastecimiento y de 15,32 a 14,74 euros para alcantarillado). La ordenanza reguladora diferencia según los tipos de usos, de manera que un particular no abona lo mismo que un uso comercial o industrial, tanto en la red de alcantarillado como de saneamiento.

OPOSICIÓN DEL BNG

La portavoz nacionalista, Marga Caldas, mostró su firme oposición a la nueva ordenanza fiscal por considerarla "o primeiro paso para a privatización do servizo" y alertó de un "incremento brutal" en el recibo para las familias.

"Dende o BNG rexeitamos esta xestión económica privatizadora que propón Moldes e defendemos o noso proxecto, que permitía ao Concello poder seguir regulando o servizo evitando que sexa unha empresa quen asuma o cento por cen da xestión coas consecuencias da suba progresiva do recibo para as familias de Poio", subrayó Caldas.

La portavoz nacionalista acusó al alcalde de haber "demostrado a súa incapacidade para xestionar este recurso vital", optando por delegar el agua a entidades privadas que "van saquear a veciñas e veciños". Según el BNG, la subida llegará a "roldar os 100 euros por vivenda e recibo", ya que el consumo pasará a cobrarse en dos conceptos: abastecimiento y saneamiento.

Caldas denunció además que el PP pretende "ocultar a suba do recibo ata que pasen as vindeiras eleccións municipais" y criticó que, ante las preguntas directas en el pleno, Moldes "eludiu a cuestión unha vez máis, enredando no seu discurso e evitando dar respostas claras".

DEFENSA DEL GOBIERNO LOCAL

Por su parte, el alcalde Moldes defendió el nuevo contrato como "histórico" para los vecinos de Poio, destacando que permitirá llevar saneamiento y agua municipal a zonas como Vilariño, donde los vecinos "non terán que baleirar o seu pozo negro", Fragamoreira, que también contará con saneamiento y agua municipal, o A Caeira, donde se solucionarán los problemas de suministro que hacen que los vecinos tengan "dúbidas ás 8.00 da mañá se se van poder duchar ou non".

El ejecutivo local justificó la necesidad de avanzar en la licitación para solucionar una situación heredada, con una empresa que trabaja "en precario desde hai sete anos, sen posibilidade de executar ningunha das actuacións necesarias" para mejorar, reponer e invertir en la red de servicios básicos del municipio.

"Desde o Goberno estamos convencidos de que este é un bo contrato da auga para os veciños e veciñas de Poio", concluyó el alcalde, destacando que todas las actuaciones previstas comenzarán a ejecutarse desde el primer año de contrato.