El Plan Revitaliza establece una nueva línea de ayudas por valor total de 1,5 millones de euros destinada a impulsar el agrocompostaje en las empresas ganaderas y agrícolas de la provincia al mismo tiempo que se establece una conexión con los biorresiduos que se recepcionan en los composteros municipales.
César Mosquera, vicepresidente provincial, anunciaba estas subvenciones que pone en marcha la Deputación destinadas a entidades y cooperativas relacionadas con estos sectores. La propuesta contempla aprovechar esos biorresiduos de la actividad agroganadera combinados con los de origen doméstico. El resultado en forma de compost sería aplicable a los campos de estas empresas para fertilizar sus suelos eliminando así el uso de elementos químicos.
Serían susceptibles de estas ayudas entidades que produzcan residuos vitivinícolas, hortofructícolas, silvícolas, agroganaderas y también bodegas o iniciativas similares que utilicen fertilizantes. Con el dinero de las ayudas, de un máximo de 600.000 euros por entidad, se financiaría la adquisición de maquinaria necesaria y la adaptación o construcción de instalaciones para ejecutar el proceso.
Mosquera explicaba que con esta medida se resolvería el problema de algunos municipios para tratar los residuos orgánicos generados por la población y, por otra parte, se generarían fertilizantes de buena calidad para los profesionales que trabajan en explotaciones agrícolas. Con esta alternativa, apuntó, se evitaría llevar los biorresiduos a una planta de mayor o menor tamaño para la gestión de los biorresiduos.
La intención desde la Deputación es cerrar el círculo y avanzar en el sistema de compostaje para ofrecer una gestión más eficiente y avanzada, tomando como ejemplo otros países como Austria donde funciona porque quien produce los biorresiduos está interesado en utilizar el compost, afirmó el vicepresidente provincial.
Señaló que esta idea se desarrolla ahora gracias a la nueva normativa de residuos aprobada este año y espera una buena aceptación por parte del sector. También avanzó que se estudiará la posibilidad de realizar una nueva inyección de fondos desde la Deputación en caso de que la demanda sea elevada.
En esta primera fase, el máximo de ayuda a un proyecto alcanzaría el 75% de la inversión con el límite establecido de 600.000 euros para una empresa. Entre los requisitos que se demandan es preciso que la empresa aporte biorresiduos propios; utilice también residuos municipales domésticos; y que se comprometa a emplear el compost para el ejercicio de la actividad empresarial. Además, la pureza de los biorresiduos debe ser muy elevada para garantizar un fertilizante de gran calidad.
Por último, las empresas deberán presentar una facturación media en los tres últimos años igual o superior a medio millón de euros. Desde la Deputación se han enviado cartas informativas a distintas entidades de la provincia.