Artesanos de Vilaboa plantan cara al mal tiempo y defienden un consumo sostenible

Vilaboa
30 de diciembre 2022

El gobierno local convenida a visitar el Mercadiño de Nadal ubicado en Riomaior, una iniciativa que visibiliza el trabajo hecho a mano por emprendedores locales

Artesanos participantes en el 'Mercadiño de Nadal' de Vilaboa
Artesanos participantes en el 'Mercadiño de Nadal' de Vilaboa / Concello de Vilaboa+

Ocho artesanos de Vilaboa comparten hasta el día 8 de enero los stands ubicadas bajo una carpa que de la forma al Mercadiño de Nadal organizado este año por segunda vez por el Concello de Vilaboa. Una propuesta del gobierno local que en esta edición logró de nuevo la complicidad de los artesanos locales, dispuestos a hacerle frente a la lluvia y al viento para consolidar una iniciativa que va más allá de la comercialización de sus artículos. Buscan aportar alternativas sostenibles en medio rural y concienciar sobre uno necesario cambio de hábitos en los consumos.

Este año, y con la intención de mejorar la visibilidad del Mercadiño y darle un carácter itinerante, está ubicado en Riomaior, al pie de la carretera como un pequeño escaparate del potencial creativo del rural.

Joyería artesanal, esmaltes, manualidades, alimentación ecológica, prendas de segunda mano, jabones artesanales, adornos y complementos con impresión instantánea, repostería casera y vino caliente son algunas de las opciones con las que Vilaboa se posiciona en la amplia oferta de mercadiños de navidad. 

Están en los stands también el alumnado del CPI O Toural, buscando financiar la excursión de fin de curso de cuarto de la ESO con artículos elaborados por ellos. Detrás de cada producto hay una historia de creación y de inspiración, la que le imprime cada artesano participante: Laura Filgueira, Zeltia López, Pilar Blanco, Montserrat Rosendo, Rocío Jiménez, Carmen Castro, Cecilia Gómez; Xacobe García y Carlos Acuña, que capturan los sabores de la huerta de Vilaboa en un tarro de mermelada.

Ellos son Alcrique Eco y repiten edición. Elaboran sus productos con fruta cosechada en el municipio mediante un proceso ecológico y sostenible. Así convertiron en una opción laboral las posibilidades del entorno rural en el que crecieron y que quieren compartir con quenes apuesten por un plus de calidad y de sostenibilidad en sus mesas.

También Pilar Blanco, de Obradoiro Hedra, repite en el Mercadiño para ofrecer exclusividad con sus piezas de joyería, esmaltadas artesanalmente con técnicas tradicionales para quenes busquen diferenciarse. La camelia es de nuevo este año la reina del stand, la flor del invierno inspira a Pilar Blanco que hizo de su pasión por el emblemático árbol de las Rías Baixas un referente en sus piezas de joyería, con broches, pendientes, colgantes y anillos, etc.

Laura Filgueira prueba suerte por primera vez. Hazlo con su apuesta emprendedora, Erre3, una tienda de artesanía con la que le de la una segunda vida a madera usada, convertendoa en un adorno de Nadal, en una taboa de cocina o en un chaveiro. Puede personalizar cada regalo ayudándose de un láser instalado en el propio stand.

Aunque menos innovador el stand que comparten Montserrat Rosendo y Carmen Castro, 'Cachito', a fe que tiene capacidad para sorprender. Artiluxios usados de todo tipo, piezas de arte en madera, antigüedades, prendas vintage y “vellerías”, como les gusta llamarlas, buscan una segunda vida en hogares que aprecen la belleza de la calidad. Y para quien simplemente quiera conversar sobre el uso que antaño tenían alguna de las piezas reunidas en este stand tendrán en estas dos vecinas de Vilaboa unas excelentes conversadoras.

El alumnado del colegio del Toural de 4º de la ESO está también en el Mercadiño de Vilaboa. Comercializan jabones artesanos y artículos de regalo elaborados por ellos mismos para financiar la excursión de fin de curso, en un stand atendido por Cecilia Gómez y Rocío Jiménez.

El stand más atrevido es lo de Zeltia López, de obligada visita para reponer fuerzas con un chocolate caliente o un vino con especias, pero también para degustar una merienda que varía cada día segundo el menú que haya elaborado. Reconoce que las pizzas son del más demandado, pero a ella te gusta ofertar bocadillos calientes con diferentes ingredientes y, sí puede ser, con las salsas de elaboración propia y con el producto de la huerta de Vilaboa.