La red de distribución de droga que la Guardia Civil ha desarticulado en la zona de Arousa el pasado miércoles utilizaba un "importante número" de inmuebles por toda la comarca de O Salnés como "guarderías" de cocaína.
En ellos, según los investigadores, ocultaban la droga, que llegaba a Portugal desde Sudamérica camuflada oculta entre pieles de bovino, hasta su distribución por toda España. Tenían en su poder más de dos toneladas de cocaína, en concreto 2.232 kilogramos.
En este operativo, coordinado por el juzgado de instrucción número 4 de Cambados y bautizado como operación 'Olimpia', han sido detenidas un total de diecinueve personas.
A lo largo de esta semana, los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil arrestaron a doce personas, a las que se suman otras siete detenidas con anterioridad, repartidas en Pontevedra, Madrid, Barcelona, Ourense, Guadalajara, Zamora y Portugal.
Los integrantes de este entramado son de nacionalidad colombiana, portuguesa, dominicana y española, según ha informado el propio instituto armado.

La investigación se inició en septiembre de 2024 tras saber las autoridades de la existencia de un grupo criminal que lideraba la comercialización de cocaína en la provincia de Pontevedra y que se desplazaba frecuentemente a Portugal.
Esta organización criminal de carácter transnacional importaba cocaína desde Latinoamérica hacia Europa ocultando la droga en contenedores de mercancías a través de envíos legales de pieles de bovino.
En su actividad destacan, entre otras operaciones, dos grandes alijos este año: uno de 600 kilos en junio y otro de 1.500 kilos en agosto, ambos en Portugal.
La droga que pretendían distribuir en España era trasladada por carretera a la provincia de Pontevedra, principalmente desde Portugal, con sistemas de ocultación instalados clandestinamente en los vehículos.
Su actividad, ha destacado la Guardia Civil, era "frenética" y gracias a ello podían financiar "operativas cada vez de mayor envergadura".

Varios de los investigados llevaban realizando esta actividad delictiva de manera "sistemática" desde hace años y debido a esta experiencia y a las "minuciosas" medidas de seguridad que adoptaban consiguieron evitar ser vigilados por los distintos cuerpos policiales.
Respecto a los vehículos utilizados para distribuir la droga y el dinero obtenido de su venta, los investigadores ya habían incautado a esta red 80 kilos de cocaína en diciembre de 2024, 140.000 euros en efectivo en febrero de este año y otros 55 kilos de cocaína este pasado mes de agosto.

Durante esta semana, en la última fase de la operación, se han realizado diecinueve registros en inmuebles vinculados a los miembros de la organización criminal responsable de estos envíos; once en Pontevedra, tres en Barcelona, dos en Ourense, dos en Guadalajara y uno en Madrid.
De manera global, las distintas actuaciones que se han llevado a cabo desde el inicio de la operación se han saldado con la detención de 19 personas, 32 registros y 2.232 kilos de cocaína intervenidos.
Además, se han intervenido 150.000 euros en efectivo, inhibidores de frecuencia para detectar medios técnicos, teléfonos satelitales, básculas de precisión, un arma corta simulada, una plantación de marihuana, dos vehículos de alta gama, 17 móviles encriptados y diversa documentación.
Esta operación se ha llevado a cabo en el marco del Proyecto GDIN, liderado por la Guardia Civil y desarrollada conjuntamente con la Policía Judiciaria de Portugal, con la colaboración de Europol y la agencia estadounidense para el control de drogas, la DEA.

A PRISIÓN TRES DE LOS DETENIDOS
Tras pasar por sede judicial, el juzgado de instrucción número 4 de Cambados ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza de tres de los detenidos, al apreciar "riesgo de fuga, de reiteración delictiva y de destrucción de pruebas", según ha informado el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia.
Las otras seis personas que han pasado este viernes a disposición judicial, por su parte, han sido puestos en libertad.
A dos de ellos, la jueza instructora les ha impuesto la retirada del pasaporte, la prohibición de salida del territorio nacional y la obligación de comparecer ante el juzgado cada mes.
Los cuatro restantes han quedado en libertad sin medidas de ningún tipo, al no haber sido solicitadas por ninguna de las partes.
Todos ellos están investigados por un delito de tráfico de drogas que causan grave daño a la salud en cantidad de notoria importancia, cometido en el seno de una organización criminal.
