Augas de Galicia, en su "Informe do servizo encargado do organismo de conca sobre a extinción de concesión por fin de prazo concesional da central hidroeléctrica de Ponte Inferno" acaba de recomendar la demolición de la presa del río Verdugo.
De este modo, atendiendo a las competencias del organismo de cuenca en la gestión del dominio público hidráulico del río Verdugo: se informa favorablemente la procedencia de "declarar la extinción del derecho concesional relativo al salto de Ponte Inferno y de acordar la demolición de la presa y la cancelación de la inscripción del otorgamiento en el Rexistro de Augas, titularidad actualmente de Naturgy Renovables SL y explotado por la sociedad Elecdey SL, así como la reversión a la Administración de las instalaciones integrantes del salto de referencia y su adscripción a la Comunidad Autónoma de Galicia".
Diversas organizaciones y colectivos vienen demandando esta demolición desde hace años, como es el caso de A Rente do Chan-Pladever y Ríos con Vida, que han denunciado la situación en diversas ocasiones.
Estos colectivos han señalado las pésimas condiciones y la falta de medidas de seguridad de las instalaciones de la central hidroeléctrica.
Destacan que el plazo de concesión para la central hidroeléctrica Ponte do Inferno finalizó en el mes de marzo de 2017 y la concesión original se remonta a 1899. Sin embargo, la empresa Elecdey siguió turbinando hasta abril del año pasado, "y lo hizo en unas condiciones pésimas para el operario que atiende la minicentral, ya que las instalaciones cuentan con numerosos defectos".
Según señala Ríos con Vida "se continúa desarrollando actividad laboral en la misma. Se reconocen graves deficiencias de seguridad laboral para la realización de sus tareas por parte de los trabajadores, ya que las instalaciones de esta explotación están obsoletas, aparentemente desatendidas y con defectos estructurales".
El informe subraya que "debe interpretarse que reverterán a la Administración hidráulica competente todos los elementos integrantes del aprovechamiento de referencia, así como los terrenos en los que se encuentran los mismos y la línea de evacuación de la energía generada".
El aprovechamiento hidroeléctrico de Ponte Inferno, está integrado por las siguientes infraestructuras, maquinaria y terrenos: azude y toma; canal de derivación; cámara de carga; tubaje forzado; canal de restitución, equipos electromecánicos; y elementos de evacuación de la energía eléctrica.
El informe hace hincapié en la reversión de todos los elementos integrantes. La cuestión es si la administración cumplirá con aspectos de gran interés, como la apertura inmediata del desvío que conectaría de nuevo el río, y que es viable gracias a un desagüe que pasa por un túnel por la margen izquierda del río; y es que, dice Ríos con Vida, "que no tiene sentido seguir agrediendo un río que no está siendo aprovechado desde hace más de un año".
El establecimiento de plazos reducidos para la eliminación del obstáculo, dada la gran demora que arrastra el procedimiento; no podemos olvidar que el proceso de extinción se inicia en diciembre de 2018, se deja caducar y luego se retoma en enero de 2021. Deberían acortarse los plazos y establecer un procedimiento de urgencia que incluya la apertura de una entalladura en el cuerpo central de la presa a la mayor brevedad posible. Los plazos que refleja el informe condenarían el río Verdugo a seguir sufriendo esta barrera para las especies migratorias más de 3 años desde el momento de la declaración de la extinción, lo que desde el punto de vista de ecología fluvial es inasumible.
También espera que la administración coordine con los dos concellos afectados, Ponte Caldelas y Soutomaior, para establecer un plan de usos del canal de derivación y del edificio de la Central, dado que puede ser utilizado como un recurso recreativo-ambiental con un gran potencial.