El auge del turismo detectado en los últimos meses está consolidándose en Pontevedra y en el mes de julio registró cifras muy superiores a las de años anteriores.
Atendiendo a los balances mensuales de la Oficina de Turismo de Pontevedra, atendió a más de 13.500 visitantes en el mes, un 20,88 % más que en julio del pasado año.
A pesar de ser un análisis parcial de situación, pues recoge datos solo de los visitantes que si acercan a la oficina, la cifra permite detectar tendencias que luego confirman otros estudios.
De esos turistas que se acercaron por la Oficina de Turismo, 11.835, casi nueve de cada diez, tenían origen nacional y Madrid, Andalucía, y Castilla-León fueron los lugares de origen más numerosos.
Los 1.694 restantes eran extranjeros. Fueron un 26,13 % más que en julio del pasado año.
Estos visitantes foráneos proceden, fundamentalmene, de Estados Unidos, Francia, Portugal, Italia y Alemania.
Las profesionales de la empresa municipal Turismo de Pontevedra atendieron en julio una media de 436 visitantes al día, frente a los 240 diarios atendidos en el mes anterior, cuando habían pasado por la oficina un total de 7.470 visitantes.
Por las oficinas también pasan pontevedreses y pontevedresas que buscan información sobre actividades y eventos de la ciudad y, a veces, mapas y datos turísticos para compartir.
En julio, fueron 3.407 las pontevedresas y pontevedreses atendidos, un 257,13 % más que en julio de 2024. Esta cifra multiplica por 12 el volumen de locales del mes de junio y muestra el interés por la programación festiva del verano y que ya son un referente informativo para la ciudadanía.
La concejala delegada de Turismo de Pontevedra, Anabel Gulías, considera que estas cifras confirman que "Pontevedra está en la moda y gana peso en los mapas turísticos de Galicia y España".
Con más visitantes y al alza, más pernoctaciones y ofertada como visita "obligada" por agencias de viaje, hoteles, revistas especializadas, oficinas turísticas, Gulías considera que "la Boa Vila encara el reto de mantenerse como un destino de calidad, respetuoso y sostenible, que no rompa la convivencia y hospitalidad de un pueblo que da de beber a quien pasa".