El pleno del Concello de Barro ha acordado sacar a contratación la renovación del contrato del servicio de ayuda en el hogar.
El contrato actual llegó a su fin y la empresa adjudicataria declinó ejercer su derecho de prórroga por un año más.
La licitación del contrato tendrá un precio de salida de 22,80 euros a hora, frente a los 16 euros a la hora que se venía pagando hasta el momento, lo que implica una subida que obligó al Concello a detraer fondos de otras partidas para dedicarle a esta cuestión.
El presupuesto base de esta licitación es de 2.387.000 euros y tendrá una duración de tres años más uno opcional de prórroga, y la nueva adjudicataria tendrá la obligación de subrogar todo el personal que está trabajando actualmente en este servicio.
Los criterios que empleará el Concello para la adjudicación son varios, pues se puntuará la baja económica ofertada por las empresas licitadoras, así como la inclusión de los servicios de podología, fisioterapia y acompañamiento.
El alcalde de Barro, Xosé Manuel Fernández Abraldes, recalcó que este servicio es "esencial" y que "el Concello hará siempre todo lo que esté en su mano para que las personas que más lo precisan no queden desatendidas".
Abraldes fue muy crítico con la Xunta y recalcó que "este es un servicio que no es competencia municipal, sino que es competencia directa de la Xunta", como así lo determina la ley de dependencia.
Los concellos, añade el alcalde, "deberían ser únicamente intermediarios y colaboradores", pero que se ven "obligados" a dedicar una parte importante de sus recursos "a un servicio que no les corresponde".
Para el alcalde de Barro, con esta cuestión la Xunta "abandona los concellos" al no aportarles la totalidad de la financiación para cubrir los costes de este servicio a la ciudadanía dependiente.