Biberón cada tres horas para tres cachorros abandonados al nacer

O Salnés
03 de marzo 2018

Trabajadores del CAAN cuidan en sus casas a tres perros que tenían peligro de morir sin las atenciones idóneas.Dos de los animales, Anxo y Águeda, ya encontraron una familia de adopción

Tres perros que fueron abandonados, Anxo, Águeda e Antón
Tres perros que fueron abandonados, Anxo, Águeda e Antón / Deputación de Pontevedra

El Centro de Protección y Acogida de Animales (CAAN) acaba de sumar otra historia singular: Tres perros, Anxo, Águeda y Antón, tras ser abandonados recién nacidos consiguieron sobrevivir gracias a la implicación de los trabajadores del centro provincial.

El personal, además de atenderlos durante el día en las instalación de Armenteira, los llevó a sus casas por las noches con el fin de que se mantuvieran calientes y de darles biberón cada tres horas durante todo su primer mes de vida.

La historia de los tres perros y su relación con el CAAN comenzó el cuatro de enero de este año. Entonces, alguien no identificado los dejó abandonados, justo después de nacer, en una clínica veterinaria de Sanxenxo. Esta alertó a la Asociación Peludos Invisibles y el colectivo al no poder atenderlos solicitó también la ayuda del CAAN, que se hizo cargo.

Una vez estuvieron en el centro de Armenteira, los tres perros, de raza mestiza pequeña y color negro, fueron valorados por los veterinarios. Estos certificaron que precisaban atenciones especiales dada su corta edad: alimentación por biberón cada tres horas y mantenimiento de una temperatura corporal acomodada en todo momento, bajo riesgo de morir por desidratación o frío si las dos condiciones no se cumplían.

"Eran necesarios unos cuidados continuos, lo que motivó que varias personas de la plantilla se ofrecieran voluntarias a llevarlos a casa, mantenerlos calientes y levantarse de noche para darles de comer. Sabíamos que era la mejor alternativa para que saliesen adelante", explicó el veterinario José Luis Pedreira.

Ahora, dos meses más tarde, los perros ya se alimentan por sí mismos y tienen una muy buena salud. Dos de ellos ya encontraron familia de adopción y fueron recogidos el pasado jueves y ayer viernes. Queda uno aún en el centro, Antón, que previsiblemente también conseguirá hogar en breve ya que, según explica Pedreira, los tres animales "están muy sociabilizados al estar toda su corta vida siempre con gente, incluso antes de abrir los ojos".

La diputada responsable del CAAN, Eva Vilaverde, quiso destacar el trabajo del personal por su intervención más allá de lo exigible laboralmente en casos como este, poniendo a disposición su propio hogar de manera provisional para atender a los perros.

"Son profesionales que demuestran día a día su capacidad y valía con el trabajo que hacen en el centro de Armenteira, pero es que además tienen un gran amor por los animales que les hace ir más allá e implicarse de manera personal a pesar de los sacrificios que conlleva", subrayó la nacionalista.