La relación entre la comunicación, la pobreza, la vulnerabilidad y el voluntariado centró este viernes la tertulia que organizaba la Oficina de Derechos Sociales de la Asociación Boa Vida.
La periodista Natalia Puga, de PontevedraViva, era la encargada de iniciar la sesión con la presentación de la guía de estilo que edita la red europea de lucha contra la pobreza y la exclusión (EAPN). En esta publicación se recogen las claves que permiten analizar y entender las causas de la pobreza y la exclusión, además de establecer las fórmulas para tratarla.
En esta guía se muestra cómo, sin mala intención, se emplea un vocabulario que perpetúa prejuicios relacionando a las personas pobres con delincuentes, incapaces o vagos. Se indica también que pocas veces se contextualiza de forma individual y colectiva estas situaciones. Desde Boa Vida recomiendan hablar de personas en situación de pobreza o exclusión evitando otros términos como indigentes, mendigos o transeúntes. Además, demandan a los medios de comunicación que se atienda siempre a fuentes fiables y contextualizando las situaciones, destacando aquellos casos de personas que atravesaron este problema y consiguieron superarlo.
Pepa Vázquez, presidenta de Boa Vida también demandó formación y la creación de herramientas para que las personas abandonen situaciones de vulnerabilidad.
En este sentido, la Escola de Verán de Boa Vida se desarrollará durante el lunes 30 y el martes 31 de agosto con dos marcos de actuación, uno irá destinado a adquirir y mantener habilidades con talleres de canto y tambores, fomento de la vida colectiva y análisis personales y de aprendizaje.
El otro se presenta como un taller de empleo para crear estrategias que ayuden a encontrar trabajo y formación. Durante los dos días de esta Escola de Verán se celebrarán comidas interculturales en el albergue Raíña da Paz con la participación de personas de 22 nacionalidades distintas.
La asociación también tiene abierto el plazo de matrícula para la primera edición de la Escola de Bo Vivir, diseñada para personas que quieran formarse en atención en punto de venta, en domicilios con la adquisición de conocimientos sobre atención personalizada a mayores, infancia o servicios en el hogar y sobre pintura y bricolaje. También se establece una formación agro-ganadera para producir y comercializar productos del campo.