La Navidad ya se deja sentir en la Boa Vila. Este sábado, el séquito de Papá Noel tomó el centro urbano subido a zancos y patines, recorriendo calles y plazas para anunciar que su gran llegada está cada vez más cerca.
El desfile sorprendió a vecinos y visitantes y sirvió como pistoletazo de salida a un fin de semana marcado por el ambiente festivo.
La jornada se vivió en la calle y en familia. En el Mercado de Abastos, pequeños y mayores participaron en un obradoiro para crear coronas navideñas, una actividad que mezcló creatividad y risas.
Tras varios días de lluvia, el buen tiempo permitió por fin disfrutar del alumbrado decorativo, que muchos no habían podido ver en condiciones desde su encendido a principios de mes.
Pasear para contemplar las luces y sacarse fotos con la decoración instalada en plazas y calles se convirtió en uno de los planes favoritos del fin de semana.
Los espacios más concurridos fueron el Poboado de Nadal de la Praza da Ferraría y las pistas de hielo de la Alameda y la Plaza de España, acompañadas de toboganes y la Estación do Bosque.
Allí, familias y visitantes patinaron, jugaron y se dejaron llevar por un ambiente festivo que se mantendrá en las próximas semanas.
Todo forma parte de un programa navideño que seguirá llenando Pontevedra de animación y conciertos hasta la llegada de los Reyes Magos.