El espíritu navideño hizo hoy una parada muy especial en el Complejo Hospitalario Universitario de Pontevedra.
Desde primera hora de la mañana, la ilusión entró por las ventanas del área de hospitalización pediátrica de la mano de los miembros de la Asociación Cultural Deportiva Bomberos de Pontevedra, que protagonizaron una emotiva visita solidaria cargada de sonrisas, regalos y esperanza para los más pequeños.

Un año más, los efectivos de extinción de incendios sorprendieron a pacientes, familiares y profesionales al acceder al patio interior del centro sanitario en uno de sus camiones de intervención y desplegaron la escalera articulada para llegar hasta el primero piso, donde entraron por la ventana de la gran galería de Pediatría.
Allí, los esperaban con expectación varios niños ingresados, que vivieron un momento inolvidable al recibir regalos y conocer de cerca los equipos y materiales de intervención de los bomberos.

La galería se llenó de familiares, profesionales sanitarios e incluso de otros pacientes adultos, que quisieron compartir una jornada tan especial en las fechas previas a la Navidad.
La iniciativa puso en valor, una vez más, el compromiso con la humanización que mantienen de forma constante los profesionales sanitarios, voluntarios y docentes del Área Sanitaria de Pontevedra-O Salnés, con el objetivo de hacer más agradables las estadías hospitalarias de los niños.
La solidaridad se extendió también la otros espacios del complejo, ya que los bomberos visitaron uno de los hospitales de día para acercar ánimo y compañía a los enfermos.
La jornada de humanización se completó en el Hospital Montecelo con un micro concierto terapéutico de Navidad en la unidad de Reanimación.
Sonidos tradicionales de estas fechas llenaron el servicio gracias a la actuación de un grupo musical formado por Nerea Sieiro, Yago Casalderrey, María Rodríguez, Carlota de Cabo y Natalia Outón, intérpretes de piano, guitarra y violonchelo. Las melodías despertaron la curiosidad y el agrado de pacientes, familiares y profesionales, creando un ambiente de calma y cercanía.
El evento, al que asistió el director médico del Área Sanitaria de Pontevedra y O Salnés, David Barros, se desarrolló en colaboración con un centro de formación musical de la ciudad y sorprendió gratamente a las personas que esperaban en el entorno sanitario de Montecelo.
Según explicó la jefa del servicio de Anestesiología y Reanimación, la doctora Marina Varela Durán, "hay estudios que muestran la acción positiva de la música en la reducción de la ansiedad en ciertos enfermos". La música, añadió, contribuye a mejorar parámetros como la frecuencia respiratoria, la cardíaca o la presión arterial, además de ayudar a aliviar el dolor y otros síntomas asociados la determinadas dolencias. "Cada vez más, se utiliza como tratamiento complementario y por su enorme valor humanizador en los entornos asistenciales", señaló.
Una mañana diferente, llena de emociones, que dejó claro que la solidaridad, la música y los pequeños gestos pueden convertir el hospital en un lugar un poco más cálido, especialmente cuando la Navidad está a la vuelta de la esquina.
