Unos bultos extraños detectados en el equipo de refrigeración de uno de los contenedores que acababa de llegar al puerto delataron el último alijo de droga intervenido esta semana en Marín.
La cocaína estaba distribuida en paquetes y oculta en el equipo de refrigeración de un contenedor llegado al puerto de Marín e un buque portacontenedores procedente de Perú.
Fue resultado del trabajo conjunto de agentes de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria y de Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF) de la Guardia Civil.
Ambas fuerzas integran la Unidad de Análisis de Riesgo (UAR) del puerto de Marín y localizaron la droga durante una inspección.
El alijo de droga se localizó cuando los investigadores decidieron inspeccionar un lote de contenedores sospechosos, con perfil de riesgo, que se encontraban en la terminal marítima.
En el transcurso de estas inspecciones, que se realizan habitualmente para detectar la introducción de drogas, los integrantes de la UAR encontraron esos bultos extraños.
En el interior se localizaron unos paquetes que contenían 41,29 kilos de cocaína, según las pruebas del ‘narcotest’.
Las investigaciones continúan abiertas para el total esclarecimiento de los hechos.