La Guardia Civil de Pontevedra ha desarticulado, en el marco de la operación 'Troya', un peligroso grupo criminal especializado en asaltos violentos a establecimientos hosteleros de la provincia, uno de ellos en Ponte Caldelas.
Sus integrantes, según han indicado los investigadores, actuaban de madrugada, encapuchados y armados con pistolas y cuchillos.
Con esta intervención, las autoridades dan por desmantelada esta banda organizada, que había sembrado el miedo en el sector hostelero del sur de Pontevedra.
En el marco de este operativo, la Guardia Civil ha detenido a uno de sus integrantes e identificado a otros cuatro, todos ellos vecinos de Vigo, de entre 22 y 51 años de edad y que cuentan con numerosos antecedentes policiales.
Tres de ellos, actualmente, están ya cumpliendo penas en prisión por otros delitos.

A todos, se les imputan los delitos de pertenencia a grupo criminal, robo con violencia e intimidación utilizando armas de fuego y robo de uso de vehículo a motor.
La investigación de la Guardia Civil, bajo la tutela del Tribunal de Instancia de Tui, comenzó en agosto del pasado año, tras el asalto registrado en un bar de O Rosal.
Allí, cinco encapuchados asaltaron el local durante el cierre y redujeron y maniataron de pies y manos a la empleada y a su pareja con extrema violencia.
Los autores huyeron con la recaudación de la caja, de las máquinas recreativas y de tabaco, utilizando además el coche de una de las víctimas para escapar.

Dos días después, repitieron el mismo método en Ponte Caldelas, donde inmovilizaron al dueño con bridas de madrugada para saquear el establecimiento.
No fue hasta el pasado mes de junio cuando, tras lograr vincular a los cinco investigados con los asaltos, gracias a las armas y efectos que habían sido intervenidos en un registro domiciliario previo, se pudo cerrar con éxito esta investigación.
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