El Concello de Caldas, que ya había reducido la velocidad de circulación a 30 kilómetros por hora en todas las calles urbanas de titularidad municipal a comienzos de año, da un paso más en su apuesta por la seguridad vial y la convivencia entre vehículos y peatones al limitar la velocidad a 20 kilómetros por hora en diez calles del centro urbano.
Ocho de ellas verán su velocidad limitada por tratarse de vías de plataforma única. Son las calles Gayoso, la parte baja de la Rúa Real, Igrexa, Laureano Salgado, Loureiros, Ovellas, San Roque y, en el rural, Tivo. Además, otras dos calles que transcurren por inmediaciones de centros educativos, como la Rúa das Monxas o Fermín Mosquera, aplican también estos nuevos límites.
La instalación de las nuevas señalas está completada, pero el Concello sigue estudiando otras calles para conocer la viabilidad de implantar también este tipo de reducción.
Estos cambios están recogidos en el Plan de Mobilidade Urbana Sostible (PMUS) del municipio, que tiene como objetivo mejorar la convivencia entre los diferentes medios de transporte y los peatones. Aun así, el gobierno local espera contar con la colaboración de la Deputación y del Ministerio de Fomento para lograr que las calles de su titularidad que transcurran por suelo urbano pasen también a límite 30.
"A xestión da velocidade é unha das ferramentas máis eficaces para fomentar a seguridade viaria nun contexto no que se dan moitas distraccións vinculadas ao uso do móbil. Ademais, queremos que Caldas de Reis, que xa conta con moitos metros cadrados peonís, sexa unha localidade aínda máis amable co peón e se converta en todo un referente na recuperación dos espazos públicos para a cidadanía”, sostiene el alcalde Juan Manuel Rey.