Caldas trabaja a contrarreloj para asegurar el futuro del asilo tras la marcha de las Hermanitas

Umia
25 de julio 2026

El Concello solicitará a la congregación que retrase su salida prevista para el 30 de septiembre para garantizar la continuidad de una residencia de mayores que atiende a cerca de 80 personas

El alcalde Jacobo Pérez en la Residencia de Mayores de Caldas
El alcalde Jacobo Pérez en la Residencia de Mayores de Caldas / Concello de Caldas de Reis

El Concello de Caldas de Reis trabaja a contrarreloj para garantizar la continuidad de la residencia de mayores del municipio después de que la congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados comunicase su intención de dejar de prestar el servicio a partir del próximo 30 de septiembre.

La prioridad del gobierno local pasa por asegurar tanto la atención a los cerca de 80 usuarios del centro como el mantenimiento de los 40 puestos de trabajo existentes en este momento.

El alcalde de la localidad, Jacobo Pérez, reunió este viernes a la Junta de Portavoces para informar a los grupos municipales sobre una situación que, reconoció, "nos cogió por sorpresa", especialmente después de que el pasado mes de mayo el Concello trasladase a la congregación que necesitaba más margen para elaborar los informes necesarios, al carecer entonces de secretario municipal y asesor jurídico.

"Para nosotros es una prioridad salvaguardar los puestos de trabajo y los cuidados que reciben los usuarios del asilo y, ante esta situación, vamos a trabajar a contrarreloj y poner todo de nuestra parte", señaló el regidor, que apuntó además que el Concello ya ha solicitado el apoyo de los servicios jurídicos de la Deputación de Pontevedra para acelerar la tramitación.

Según explicó el gobierno local, la congregación ha trasladado su intención de que una empresa privada asuma la gestión del centro a partir de septiembre.

Ante esta posibilidad, el Concello ha solicitado conocer con detalle el contenido del convenio y los compromisos adquiridos que puedan afectar a usuarios, familiares y trabajadoras antes de adoptar cualquier decisión.

Además, el Concello de Caldas mantendrá reuniones con la plantilla y con los familiares de los residentes: "Este servicio lleva más de 130 años operativo y hay que analizar todo en profundidad para que, si la congregación da un paso a un lado, pueda continuar operativo con todos los requisitos que marca la ley".

Pese a que la decisión de la congregación de abandonar la gestión del asilo cogió por sorpresa al ejecutivo municipal, Jacobo Pérez quiso expresar su agradecimiento a las Hermanitas de los Ancianos Desamparados por su labor, que "se remonta a finales del siglo XIX y fue muy necesario e importante para el municipio".

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