Caos aéreo en Tenerife: decenas de pontevedreses atrapados cinco días en la isla por cancelaciones de vuelos de Vueling

Pontevedra
13 de julio 2025
Actualizada: 13:41

Las condiciones meteorológicas provocaron la cancelación de varios vuelos con destino a Santiago, obligando a varias familias de Pontevedra a quedarse durante una semana en la isla canaria

Pasajeros en el aeropuerto de Tenerife PontevedraViva

Cientos de gallegos, entre ellos varias familias de Pontevedra, han vivido una auténtica odisea en Tenerife, quedando atrapados durante una semana en la isla canaria debido a las continuas cancelaciones de vuelos de Vueling con destino a Santiago de Compostela.

La situación se originó el domingo 6 de julio, cuando las condiciones meteorológicas adversas (viento y densa niebla) provocaron el desvío de numerosos vuelos desde el aeropuerto de Tenerife Norte al de Tenerife Sur. Esta reubicación masiva derivó en un colapso del aeropuerto del sur, llevando a la cancelación de los vuelos vespertinos programados para salir desde Tenerife Norte, incluido el VY3226 con destino a Santiago de las 19:50 horas.

"Había una chica de la compañía aérea en el mostrador, nos dijo que iba a buscar información, pero lo que hizo fue dejarnos completamente tirados sin darnos ninguna explicación", explicó Araceli Sánchez, una de las pasajeras de Pontevedra.

En ese momento, la gente decidió bajar de piso para recabar información, pero eran tantos los vuelos afectados que se acumularon cientos de pasajeros. Según relata esta pontevedresa, las colas eran inmensas y allí sólo estaban los trabajadores del aeropuerto, que daban las explicaciones que podían. "Nos dieron hojas de reclamaciones y sobre las 22:00 horas nos dijeron que a los del vuelo a Galicia nos iban a reubicar en un hotel del sur y que lo pagaba la compañía aérea", señaló Araceli.

A esa familia, en concreto, el vuelo de regreso a Santiago se lo pusieron para el jueves 10 y tenían que permanecer en la isla cuatro días más de lo previsto. "Intentamos adelantar el regreso, pero no quedaban asientos en ningún avión. A nosotros, al ser seis, tenían que reubicanos juntos; no había ninguna opción de viajar separados", relató.

Paula, su hija, debía incorporarse al trabajo ese mismo lunes, pero no pudo; Carla tenía un examen de recuperación en la Facultad de Comunicación y perdió la convocatoria, y Eduardo tenía que volar a Málaga el miércoles 9 y se quedó sin viaje.

Otros pasajeros tuvieron la suerte de volar directamente a Santiago ese mismo lunes, mientras que otros se vieron obligados a hacer escala en Barcelona, con la frustrante particularidad de que muchos de ellos pasaban la noche en la Ciudad Condal antes de poder volar a su destino final.

Pero la "odisea" de esta familia pontevedresa no terminó ahí. El jueves 10, fecha en la que tenían el nuevo vuelo, regresaron al aeropuerto de Tenerife norte para "por fin", regresar a su destino. Sin embargo, la historia se repitió: el vuelo comenzó a acumular retrasos en la pantalla, de más de media hora a una hora, hasta que la puerta de embarque "simplemente desapareció".

La incertidumbre y el nerviosismo se apoderó de los pasajeros con destino a Santiago, Sevilla y Barcelona, que sufrieron, una vez más, la cancelación de sus vuelos desde el norte. "No había nadie de Vueling para dar explicaciones, muchos afectados trataron de ponerse en contacto con la compañía, pero saltaba una operadora", aseguró Araceli.

Vueling informó que, debido a las condiciones meteorológicas, los vuelos volverían a operar desde el sur, ya que los aviones que debían aterrizar en el norte fueron desviados. "Lo que nos dijeron en el aeropuerto fue que primero tenían que venir al norte los que aterrizaron en el sur y, una vez llegaran en autobuses (más de una hora de camino), nosotros bajaríamos al sur para coger ese mismo avión a las once de la noche", explicó.

Sin embargo, la situación se volvió aún más tensa cuando, tras el anuncio de la reubicación en el sur, se informó de un cambio de prioridades. Los pasajeros de Santiago, que tenían el vuelo más temprano, fueron relegados en favor de los de Barcelona, debido a "horas acumuladas en la tripulación. Creemos que los de Barcelona llegaron al sur, pero los de Santiago y Sevilla nos volvimos a quedar en tierra. Los autobuses nunca llegaron", lamentó.

Pasaxeiros no aeroporto de TenerifePontevedraViva

Tras horas interminables de espera y sin información clara, un nuevo correo de Vueling confirmó la cancelación definitiva de los vuelos y la reubicación en otros hoteles, de nuevo en el sur.

"El jueves tuvimos que ir al aeropuerto norte desde el hotel en el que estábamos en el sur y pagar más de 100 euros de taxi. Llegamos al aeropuerto, nos cancelan otro vuelo y tenemos que regresar otra vez al sur y pagar otros 100 euros", explicó.

Finalmente, la familia pontevedresa recibió un correo para volar el viernes 11 de julio, cinco días más tarde de lo previsto inicialmente. "El vuelo de regreso a Santiago nos lo pusieron el viernes a la misma hora (19:50), así que ese día volvimos a pagar otros 100 euros de taxi para volver al norte con la incertidumbre de si esta vez volaríamos o volverían a cancelarnos el vuelo", explicó.

Una vez en el aeropuerto del norte, el calvario continuó: el vuelo despegó con más de una hora de retraso porque el avión tenía varios asientos rotos y, para colmo, se habían vendido más billetes de los asientos disponibles, dejando a mucha gente en tierra.

"Nosotros, por suerte, pudimos volar el viernes directamente a Santiago, pero mucha gente tuvo que hacer transbordo en Barcelona y pasar el día metidos en el aeropuerto. Una familia nos contó que había tormenta y complicó mucho las tareas de aterrizaje. A otros les volvieron a cancelar los vuelos", concluyó.