Los centros de información a la mujer (CIM) deben contar, según Carmela Silva, con recursos "suficientes" para atender todas las necesidades de sus usuarias, muchas de ellas víctimas de la violencia machista. Por ello, ha reclamado a la Xunta de Galicia que elabore un plan integral para atender este servicio, al menos en la provincia de Pontevedra.
Para la presidenta de la Deputación, este plan permitiría garantizar que este servicio se preste "con estabilidade" y con la "garantía" de que se puedan cumplir "al 100%" y con permanencia, ya que entiende que "no puede suceder" lo que ha ocurrido en algunos ayuntamientos, en los que los recursos "varían de año a año", disminuyendo "hasta el punto de quedar sin él".
Carmela Silva, que visitó este miércoles el CIM de O Grove, ha recordado que los ayuntamientos están prestando un servicio que es de competencia autonómica, por lo que debe ser la Xunta de Galicia quien ordene y planifique la gestión de estos centros.
Estos centros son, según la dirigente socialista, un instrumento "fundamental" para la promoción de la igualdad y la lucha contra la violencia de género, mediante la atención a mujeres que sufren todo tipo de episodios machistas, cuestión que "me preocupa como presidenta de la Deputación, como mujer y como defensora de nuestros derechos".
A través del Plan Concellos de la Deputación, O Grove ha invertido en 2016 más de 83.000 euros para redistribuir y acondicionar las instalaciones que ocupan tanto el CIM de la localidad como las dependencias de los servicios sociales municipales y la oficina de información a la juventud (OMIX).
Esta sede se ha renovado por completo para poder adaptarse a las necesidades actuales de espacio, al incrementarse las demandas de ayuda en los últimos años.
RESPUESTA DEL PP
A este respecto, el Partido Popular recuerda que los únicos que están cerrando CIM en esta provincia "son socialistas y nacionalistas" y ponen como ejemplo el caso de Ponte Caldelas. Por eso, la diputada Salomé Peña cree que Carmela Silva "viene a dar lecciones de cara a galería".
Para la diputada popular "es tener mucha desfachatez" justificar el desmantelamiento del CIM de Ponte Caldelas "culpando a quien no tomó la decisión". Y, en este sentido, recuerda que el Concello sólo tenía que pagar 3.000 de los 30.000 euros que cuesta el centro, porque de los 27.000 euros restantes se ocupa la Xunta.
"Por lo tanto, no es una cuestión económica, es una cuestión de querer. Y la imagen que están trasladando a la ciudadanía es nefasta, está diciendo que no vale la pena mantener estos centros de atención integral", asegura.
Salomé Peña recuerda, además, que cuando era el bipartito quien gestionaba los recursos autonómicos dirigidos a los CIM, la dotación anual que repartía a través de convenios "nunca superó" los 2,3 millones de euros y, por el contrario, este último año la Xunta presupuestó 4 millones de euros para tal efecto, y llegaron a los CIM de Galicia que la solicitaron.