Casi 290.000 euros se destinarán a la primera fase de saneamiento de aguas residuales en Paradela

Umia
08 de diciembre 2020

La intervención se realizará en tres fases con una inversión total de alrededor de 700.000 euros con la intención de dar servicio a todos los residentes en el núcleo de la parroquia de Bemil. La obra cuenta con una subvención ya aprobada por la Deputación de Pontevedra a través del Plan Concellos 2020

Capilla de Paradela
Capilla de Paradela / Concello de Caldas de Reis

La primera fase del proyecto de saneamiento de aguas residuales en el lugar de Paradela, en la parroquia de Bemil, contará con una inversión que supera los 288.000 euros, según informaba Manuel González, concejal de Medio Ambiente, Obras e Infraestruturas, del gobierno de Caldas de Reis.

La obra contará con una subvención procedente de la Deputación de Pontevedra dentro del Plan Concellos 2020 y se integrará en el Plan de Saneamentos del Concello caldense. El ingeniero Íñigo Carrasco fue el redactor del proyecto y está previsto que se acometa en tres fases con la intención de cubrir las necesidades de toda la población residente en este núcleo urbano, formado por 162 habitantes. Todo el proyecto contará con un presupuesto de alrededor de 700.000 euros.

La primera fase cuenta con la ejecución de una Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) con capacidad para este conjunto de viviendas de Paradela. Se instalarán 1.015 metros de conexiones para contactar con 31 domicilios, a través de sus respectivas acometidas. También se repondrán todos los pavimentos que se vean afectados por las excavaciones, renovando el firme de los caminos de titularidad municipal.

Según el concejal Manuel González, este proyecto permitirá incrementar la calidad de vida del vecindario, que ya cuenta con la renovación de la red de abastecimiento de agua potable y el acondicionamiento de varias fuentes. 

Juan Manuel Rey, alcalde de Caldas, considera que con esta obra se cumplirá un compromiso del gobierno municipal muy demandado por la parroquia de Bemil y destacó la complejidad técnica de la obra al abordar la unión de dos núcleos separados 500 metros, además de conectar viviendas que se encuentran desperdigadas en distintos puntos de la aldea de mayor tamaño de Caldas.