Un total de 688 vigas se van a instalar en las próximas semanas para estabilizar el talud en el paseo del río Lérez, entre la playa fluvial y el final del muro de contención del paseo. Se trata del tramo que existe antes de llegar al arenal.
Durante los trabajos de mantenimiento habituales que se hacen en la zona, se detectaron grietas en el paseo y en el carril-bici habilitado recientemente. Esto es debido a que el talud se va desplazando lentamente por la erosión del agua.
El Concello invertirá 43.136 euros en reforzar el paseo para evitar que se siga deteriorando. Presenta varias grietas, pero según el concejal de Obras, Demetrio Gómez, no supone riesgo ninguno para ciclistas o peatones. Con todo, hay que actuar para estabilizarlo.
La actuación prevista consistirá en mantener el talud en tierra y hierba, dejando así su estado originario. Se instalarán en el paseo 688 vigas de hormigón de 2,5 metros de longitud en los aproximadamente 300 metros de distancia de este tramo del paseo. Se colocarán verticalmente a una distancia de 40 centímetros. Y los sobrantes -en superficie- se eliminarán.
El gobierno espera poder comenzar las obras en este mes de julio.