Campolongo ha vuelto a ser este viernes, 17 de enero, en escenario de la tradicional bendición de animales de compañía con motivo de la festividad de San Antón.
En esta ocasión cincuenta perros y un conejo han sido bendecidos por el cura en el atrio de la iglesia de San José, después de la celebración de la misa de las once y media. Por la tarde se repetirá esta bendición.
El sacerdote dio lectura a un pasaje bíblico y rezó una oración acompañado por los fieles que se dieron cita en la entrada de la parroquia.

Según cuenta la tradición cristiana, San Antonio Abad descubrió el amor divino a través de observar la naturaleza, por lo que adquirió la costumbre de bendecir a los animales y a las plantas.
En su imagen aparece con un jabalí a sus pies al que curó la ceguera.
Tras su muerte fue invocado como patrón de los ganaderos y protector de los animales domésticos.
