El Colegio Internacional SEK Atlántico, con sede en Poio, programó una nueva visita al Complejo Ambiental de Sogama en Cerceda para que, en esta ocasión, fueran los estudiantes de 1º de Bachillerato los que tuvieran la oportunidad de conocer en primera persona la operativa de esta empresa pública, a donde llegan los residuos urbanos producidos por 295 concellos gallegos, el 94% del total.
El grupo, al que los educadores de esta empresa pública calificaron de "maravilloso y altamente implicado", destacó también por estar "plenamente comprometido con la protección del entorno y la gestión sostenible de los residuos".
Con gran atención e interés, siguieron en todo momento las explicaciones e instrucciones del personal técnico, participando en un recorrido virtual por las instalaciones que conforman el Complejo cercedense y para lo cual fueron equipados con gafas inmersivas 360º.
A través de este itinerario, pudieron ver la gestión que siguen las dos fracciones de residuos que llegan a esta infraestructura: por una parte, la bolsa amarilla, conformada por envases de pástico, latas y briks, materiales que son separados por tipologías para su posterior envío a los centros recicladores, y, por otro, la bolsa negra, o fracción resto, de la que se extraen aquellos desechos potencialmente reciclables para ser remitidos a la industria transformadora, acondicionando con los no reciclables un combustible CDR que es valorizado enegéticamente, con todas las garantías ambientales y de seguridad, en una planta termoeléctrica para producir energía eléctrica renovable con la que puede abastecer al 12% de los hogares gallegos.
También se les instruyó sobre el compostaje industrial, contando Sogama con cuatro plantas públicas de biorresiduos en Galicia, una de ellas en Vilanova de Arousa, donde la materia orgánica recogida de forma diferenciada a través de los contedores marrones implantados en varios municipios de la provincia ,se transforma en compost (abono natural de alta calidad).
La jornada se amenizó con una sección lúdica en la que les llamó la atención el juego arcade Trash&Furious, a través del cual comprobaron sus habilidades en la selección de residuos y sus conocimientos respecto de los contedores en los que debían depositarse distintos residuos que, progresivamente, iban saliendo en pantalla.
La visita concluyó con un coloquio, que fue aprovechado por el alumnado para realizar diversas preguntas (mecanismos de control de emisiones en las instalaciones, equipos de protección para los trabajadores, etc), abriendo un debate sobre el contedor de destino de productos fabricados con diferentes materiales y que acaban generando gran confusión en los ciudadanos