Comisiones Obreras inicia una campaña contra la represión sindical y precariedad laboral de la Deputación

Pontevedra
29 de junio 2020

El sindicato mayoritario desplegará cinco pancartas en la ciudad y pegará 5.000 carteles para denunciar las malas condiciones que padecen los trabajadores de la Deputación

El sindicato Comisiones Obreras anuncia movilizaciones para denunciar la represión sindical en la Deputación
El sindicato Comisiones Obreras anuncia movilizaciones para denunciar la represión sindical en la Deputación / Mónica Patxot

El conflicto laboral entre la Deputación de Pontevedra y el sindicato Comisiones Obreras originado por el funcionamiento del parque de maquinaria de la institución sigue coleando. Dirigentes de la sección local del sindicato comparecieron este lunes para anunciar el comienzo de una campaña consistente en la pegada de carteles y pancartas con las que pretenden denunciar la represión sindical, la desigualdad y la precariedad laboral que afecta a los trabajadores del ente provincial.

La acción, que será el inicio de una serie de movilizaciones, consistirá en la colocación de cinco pancartas en diferentes lugares de la ciudad, así como la pegada de 5.000 carteles en distintos puntos de la provincia. En todos ellos podrá leerse la leyenda: "Na Deputación de Silva y Caballero, represión sindical, desigualdade e precariedade".

"La presidenta tiene en su mano decidir si nos movilizamos o negociamos", emplazó el secretario de organización de CC.OO en Pontevedra, Jose Luis Pedrosa.

El origen de este conflicto está en una serie de denuncias por la vía penal interpuestas por miembros del equipo de gobierno de la Deputación contra el secretario de Comisiones Obreras en la Deputación, Pepe Piñeiro. La primera estuvo relacionada con una serie de pintadas contra el diputado Uxío Benítez relacionadas con el conflicto del parque de maquinaria, la última y más reciente, por un comunicado de prensa en el que el sindicato denunciaba la falta de medidas adoptadas por el gobierno de Carmela Silva para prevenir contagios por coronavirus en el centro Príncipe Felipe.

"Es un gobierno de partidos de izquierdas que tienen prácticas represivas y dictatoriales, pero a nosotros no nos van a someter. En la Deputación no se negocian derechos laborales, se imponen las decisiones", critica Pedrosa.

En la comparecencia participó también Pepe Piñeiro, recién llegado de los juzgados de declarar por la última denuncia interpuesta por el ejecutivo provincial contra el sindicalista. El secretario denunció que "en la Deputación se practica un sindicalismo gobernativo para afear la imagen de los delegados que los presentan".

Para justificar las dificultades de llegar a acuerdos, Piñeiro enumeró una larga lista de defectos en las relaciones laborales que no consiguen corregir por el mal entendimiento entre el sindicato mayoritario y el gobierno. "Non se conseguiu nada con este gobierno", lamenta el secretario en referencia a las diferencias retributivas entre trabajadores que, según él, cobran al mes entre 300 y 1.000 euros menos de lo que le correspondería. Censura también que los interinos cobren menos que los funcionarios, que no se implante la carrera profesional, que no se favorezca el teletrabajo y que haya operarios que realicen trabajos de categoría superior y cobren por uno de categoría inferior.

En el ámbito de la igualdad, una de las banderas de la era de Carmela Silva al frente de la Deputación, Comisiones Obreras denuncia que tampoco se está haciendo todo el trabajo necesario. Para demostrarlo, la delegada Ángela Comesaña sacó datos de las listas de contratación en las que la presencia de mujeres es mayoritaria, pero casi todas tienen contratos precarios y temporales. "Los bolseiros son el 35 % del personal y de ellos el 65 % son mujeres", ilustró la sindicalista en base a datos del año 2017.

La problemática del elevado número de contratos en prácticas y bolsas ya fue llevado a la inspección de trabajo por Comisiones Obreras logrando una sentencia favorable en los juzgados. Ahora defenderán también su postura con el plan de estabilidad para evitar que los trabajadores sigan renovando sus contratos año a año.