El Concello de Poio finalizó este verano con su plan de mantenimiento en los colegios de infantil y primaria del municipio con una inversión global que superó los 75.000 euros.
El alcalde, Ángel Moldes, y la concejala de Cultura y Educación, Natalia Sabarís, visitaron durante estos días los centros para comprobar el resultado de las obras y conocer de primera mano cómo se está desarrollando la vuelta a las aulas tras la primera semana de curso.
Durante la visita, Moldes subrayó que el cuidado y la mejora de las instalaciones educativas es "una prioridad" para el gobierno local, que mantiene un contacto permanente con equipos directivos y anpas a lo largo de todo el año.
En este sentido, recalcó que el objetivo es responder con agilidad a las demandas de la comunidad escolar y garantizar espacios "seguros, confortables y adaptados a las necesidades actuales".
En Raxó, el alumnado del CEIP Espedregada ya disfruta de un área de juegos renovada, con elementos y vallado nuevos gracias a una inversión en colaboración con la Xunta, además de mejoras en el aula de radio escolar.
En Lourido instalaron una tarima en la biblioteca, ampliaron el parque infantil y realizaron trabajos de pintura y reposición de puertas.
Por su parte, el colegio de O Bao contará a partir de ahora con un acceso directo al parque infantil y con una pasarela y escaleras de madera, mientras que en Chancelas reformaron los aseos del profesorado y asfaltaron la pista de juegos.
En el CEIP de Viñas pusieron en aulas y biblioteca una tarima flotante, repararon un aseo, abrieron un nuevo acceso y corrigieron daños en la fachada y, en el Isidora Riestra, crearon un espacio de lectura bajo la escalera, colocaron tarima en el aula de infantil y repararon el cierre exterior.
A estas mejoras específicas se suman revisiones de instalaciones eléctricas, carpintería, fontanería, pintura o mobiliario en todos los colegios, con el fin de mantener en buen estado los espacios y reforzar la seguridad del alumnado.