Concello de Poio y Xunta de Galicia colaboran para reformar el Mirador da Fronteira, en Raxó. El alcalde Ángel Moldes explica que hace un mes la caída de un árbol provocó la rotura de la estructura del mirador, y por eso el nuevo gobierno propuso a la Xunta de Galicia hacer una actuación conjunta para sustituir la barandilla, mejorar la visibilidad y abrir el mirador al mar, convirtiéndolo en un atractivo más del ayuntamiento.
Ángel Moldes y el jefe del servicio provincial, Manuel Ángel González Juanatey, visitaron los trabajos de reposición que comenzaron esta mañana. Moldes agradeció la colaboración del Gobierno gallego, y explicó que “queremos dárlle máis visibilidade a este miradoiro, na PO-308 e polo que cada día pasan máis de 20 mil vehículos diarios, converténdoo nun novo referente para poñer en valor a nosa ría e a paisaxe, en definitiva, que sexa un lugar desde o que disfrutar da nosa costa, un miradoiro cunha paisaxe espectacular cara a ría, cara a Tambo e cara as bateas”.
A través de esta colaboración, la Xunta de Galicia, a través del Servicio de Infraestructuras de la delegación provincial, se ocupa de la mano de obra, mientras que el Concello de Poio aporta el material. El alcalde explica que esta actuación fue consensuada con los colectivos de Raxó, tanto con la asociación de vecinos como con la sociedad cultural y deportiva. “Estamos moi satisfeitos”, añade, y señala que “é unha oportunidade, porque o Concello de Poio vai aproveitar a barandilla de pedra que estaba na zona de Siorto, limpala, recuperala e colocala no miradoiro en Raxó”.