El sector gallego de la conserva vuelve a la calle para reclamar mejoras salariales y laborales

O Salnés
24 de enero 2026
Actualizada: 18:13

Reclamaron un convenio colectivo digno frente a las propuestas de la patronal y a la decisión de CCOO y UGT de descolgarse de las protestas a última hora

Manifestación do sector da conserva
Manifestación do sector da conserva /

Cientos de trabajadoras del sector gallego de las conservas de pescado y marisco volvieron a salir este sábado a la calle para hacer visible un malestar que viene de lejos. Lo hicieron en Vilagarcía de Arousa, en una movilización convocada por la CIG, para reclamar un convenio colectivo digno frente a las propuestas de la patronal y a la decisión de CCOO y UGT de descolgarse de las protestas a última hora, un gesto que desde el sindicato nacionalista califican de "traición".

La manifestación partió a las 11.30 horas de la Plaza Ravella y recorrió durante algo más de una hora las principales calles de la villa hasta rematar en la Plaza de Galicia. A lo largo del recorrido se escucharon consignas como "Convenio digno para a conserva" y "Ao igual traballo, igual salario", en un ambiente reivindicativo pero también combativo, en el que se puso el foco en la pérdida de derechos y en el estancamiento salarial que sufre el sector.

En el manifiesto final, leído por varias trabajadoras, se señaló directamente a la "intransigencia" del empresariado como una de las causas del conflicto, pero también a la actitud de CCOO y UGT, a los que acusan de boicotear años de trabajo para conseguir una clasificación profesional "clara y justa".

La CIG defiende un "sistema común, transparente y con derechos", que ponga fin a las "discrecionalidades y arbitrariedades en los centros de trabajo" y garantice que nadie cobre menos por realizar un trabajo de igual valor.

Uno de los puntos más criticados fue el denominado "acta de aplazamiento", que el sindicato considera en realidad un "preacuerdo de despacho" que no recoge las principales demandas del personal y que consolidaría la precariedad durante seis años, entre 2025 y 2030.

"Un convenio con esta vigencia es un regarlo para la patronal y una condena para las personas trabajadoras", advirtieron, al tiempo que avanzaron que, de ser necesario, lucharán empresa por empresa por mejoras como subidas salariales que compensen la pérdida de poder adquisitivo, la reducción de la jornada, el reconocimiento efectivo de las categorías profesionales o que el descanso del bocadillo compute como tiempo de trabajo.

Otra de las reivindicaciones tiene que ver con el lugar de las negociaciones, que se están desarrollando en Madrid pese a que la mayoría de las empresas y del personal están en Galicia. Para la CIG, esta distancia facilita acuerdos favorables a la patronal y perjudiciales para el sector, por lo que insiste en la necesidad de un convenio gallego propio.

La cuestión de la igualdad también ocupó un lugar central en el discurso. En un país que lidera la producción europea de conservas de pescado, recordaron que el personal es mayoritariamente femenino y que continúa a la cola en derechos laborales y salariales.

"No podemos aceptar que el trabajo de las mujeres siga estando infravalorado", afirmaron, reclamando la equiparación salarial inmediata entre hombres y mujeres para finalizar con la brecha existente.

De cara a los próximos días, la CIG hizo un llamamiento a intensificar la presión para evitar que el preacuerdo sea ratificado el 2 de febrero.

Este lunes 26 está convocada una asamblea de delegadas del sector en el Auditorio de Vilagarcía a las 10.30 horas, seguida de una concentración en la Plaza de la República a mediodía.

Además, el sindicato anunció dos jornadas de huelga en la conserva para los días 27 y 28, en un contexto de conflicto que, por ahora, está lejos de cerrarse.

Manifestación do sector da conserva
Manifestación del sector de la conserva CIG